Antología del machismo mediático

En Argentina, una mujer muere cada 18 horas por el solo hecho de ser mujer. El espacio destinado por los medios de comunicación para cubrir casos de violencia de género cada vez es mayor, pero el abordaje no suele tener en cuenta una perspectiva de género. Entre profesionales responsables e intentos fallidos de abordar la problemática, se cuela el discurso machista de muchos comunicadores que aseguran ver en la víctima, también a la victimaria.

En casos de desaparición de mujeres, suelen abundar editoriales sin firma que hacen un análisis sexista de la calidad de la víctima, muchas veces con información robada de sus perfiles en las redes sociales.

Probablemente el ejemplo paradigmático sea la nota de Clarín.com titulada “Una fanática de los boliches que abandonó la secundaria”, en referencia a Melina Romero, asesinada en el año 2014. El resultado de una investigación, que no es tal, suele ser que la víctima se buscó su final.

En el mismo sentido, muchos comunicadores nos tienen acostumbrados a una verborragia que pone el eje en la víctima y no en el victimario, quién siempre es visto como un enfermo que no se puede controlar, nunca como parte de una sociedad que cosifica a las mujeres y les impone un determinado uso de sus cuerpos.

Los casos más conocidos son los de los periodistas Chiche Gelblung y Baby Etchecopar, a quienes se ha sumado esta semana el ex director técnico de la Selección Argentina de Fútbol, Carlos Bilardo.

chiche
“En ninguna parte del mundo a las 5:20 de la mañana una chica puede andar sola por la calle”, puntualizó el conductor.

Gelblung tiene una larga trayectoria de discursos misóginos. En el año 2014, escribió una editorial titulada “Miley Cyrus: La escuela para las futuras Melina Romero” en la que sostenía:

“El video donde se ve a Melina saliendo de bailar la mostró así: vestida de manera provocativa, con shorts y una remera corta, y a los besos con un joven. Por eso, el mensaje que brinda Miley Cyrus es absolutamente contradictorio dentro de una sociedad donde se intenta formar a las jóvenes bajo una cierta línea”.

Más recientemente, a raíz del femicidio de Micaela García, el periodista volvió a opinar en la misma línea: “Sé que es incómodo lo que voy a decir: por un lado este degenerado de [Sebastián] Wagner, y por el otro una chica que sale sola de un boliche. Se unieron dos cosas que fueron mortales”, y agregó “En ninguna parte del mundo a las 5:20 de la mañana una chica puede andar sola por la calle”.

Según Gelblung, debería existir un toque de queda para las mujeres.

Baby
“El problema es la provocación. Porque no es casual que de golpe aparezcan tantos violadores” , manifestó Etchecopar.

Otro periodista conocido por su misoginia es Baby Etchecopar, quién recientemente opinó: “El problema es la provocación. Si tu hija de 12 años sale mostrando las tetas con un tatuaje y haciendo trompita hay una provocación”. El problema es la provocación de la niña/mujer y no el hecho de que muchos hombres se crean dueños de los cuerpos femeninos. Además, sostuvo:

“Yo veo a una nena de 12 años que puede ser mi nieta pero hay un degenerado que la ve como una mujer. El problema es la provocación. Porque no es casual que de golpe aparezcan tantos violadores”.

No sólo parece decirles a las mujeres cómo se tienen que vestir y comportar –que para él sería la forma de evitar violaciones– sino que, además, parece asegurar que el hombre tiene un instinto animal que prima por sobre su racionalidad. Simplemente, no se puede contener.

bilardo
“Primero de todo son hombres y después violadores”, explicó el ex DT.

Esta semana fue Carlos Bilardo quién culpabilizó a la mujeres: “Estoy contra la violación, estoy contra todo, pero hay mujeres que visten bien y hay mujeres que son provocativas” y agregó: “En la playa sí, que vaya como quiera. En una calle, no se puede ir como quiera. Hay chicas jóvenes que incitan a eso, que usan polleritas por acá, se agachan a buscar un papelito y se le ve la bombacha”.

¿Mujeres incitando a su propia violación?

Otra vez se cuela esa idea de bestialidad que le quitaría al hombre la responsabilidad sobre sus acciones: “Primero de todo son hombres y después violadores”, remató el extécnico de la Selección Argentina. Y el “algo habrá hecho” que la sociedad argentina arrastra desde la última dictadura parece apoyar un discurso que intenta disciplinar a las mujeres.

La diferencia con otras épocas es que ahora este tipo de enunciados tienen respuesta y consecuencias. Chiche Gelblung fue varias veces denunciado por el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión. A Baby Etchecopar le cancelaron los shows que tenía programados en el interior del país por la condena social que ocasionaron sus dichos.

El Consejo Nacional de las Mujeres por su parte, denunció que este tipo de declaraciones violan los artículos 5 y 6 de la  Ley Nº 26.485 de “Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres”, que hacen referencia a la violencia simbólica y mediática. Una gran parte de la sociedad ya no está dispuesta a callar y eso, a pesar de todo, es una buena noticia.

 

 


Fuentes consultadas

Imágenes extraídas de:

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