La lucha continúa

El 1° de mayo dará lugar a una  nueva celebración por el Día Internacional del Trabajo. Un día que, históricamente, fue y es de lucha: en la actualidad, los trabajadores a nivel mundial  estamos en lucha. Desde todos los frentes, estamos atentos y dispuestos a dar batalla.

El lunes será el día del Trabajador, una fecha histórica para conmemorar la lucha y los derechos de cuales todos los trabajadores debiéramos gozar. Sin embargo, esta situación no se da en nuestro país, ni en muchos otros. Este año, los docentes, los trabajadores del sistema de salud, los trabajadores científicos y los trabajadores de la comunidad artística, entre otros, hicieron visible su reclamo al gobierno y su lucha. Mientras el actual gobierno manifestaba en elecciones que llamaba al diálogo y a cerrar la famosa grieta, hasta el día de la fecha mantiene en vilo a los trabajadores de todas las áreas. Estamos en un contexto acompañado por aumentos continuos, una inflación que no para de crecer y, como si todo esto fuera poco para resistirlo, se le suma la represión permanente y las detenciones arbitrarias en distintas geografías.

Desde este espacio, trabajamos en grupo  para aportar  nuevos ejes de transmisión y tratamiento de la información. Celebramos trabajar, claro que sí. Pero las condiciones actuales de existencia nos entristecen a diario. Somos mujeres en lucha. Es decir, celebramos este día poniendo en letras lo que pensamos. Lo que creemos que puede hacer del mundo que tenemos, uno mejor. Uno de nuestros pensamientos se enfoca en desterrar la violencia, los mandatos machistas y las normas heteropatriarcales. Hacer visible eso que está ahí, tan instalado que muchas veces se hace imperceptible. Valer valemos todxs, y sin embargo a la hora de abrirnos camino en ciertas áreas laborales, las trabas se imponen y saltan los prejuicios.

La norma nos constituye y nos construye como sociedad y como seres humanos. Por lo tanto, es importante abordar nuevas formas normativas que nos reúnan, que nos identifiquen pero, sobre todo, que nos respeten como personas. Más allá de la orientación sexual y el género. Porque los prejuicios que hoy existen atrasan mil años.

Por otra parte, sabemos que hay sectores que nada tienen para festejar. Trabajadores de fábricas, de escuelas, de ministerios y de distintos ámbitos han perdido sus puestos de trabajo, o están en lucha para no perderlos o ser reincorporados. ¿Qué se puede hacer ante eso? Antes que nada, es primordial  ser colaborativo: defendernos, unirnos y no justificar los vaciamientos (vengan del sector que vengan) bajo ningún aspecto.

Asistimos a un tiempo histórico de crisis, y hay que vivir en medio de todo eso. La alegría de algunos no es la de todos. Quien no puede comer, quien no puede ni siquiera acceder a la educación, está sufriendo la quita de sus derechos más elementales. Es una cuestión de todxs. Es arremangarse y pensar como Colectivo. Porque no somos entes aislados. Somos, en tanto del otro. En tanto que existe otro, y eso nos acerca al mismo tiempo que nos diferencia. Debiéramos pensar y repensarnos.

Los trabajadores conquistando derechos

No es una novedad que las clases altas ejerzan diferentes tipos de coerción por sobre las otras. Se celebra el Día Internacional del Trabajo el 1° de mayo en conmemoración de los llamados Mártires de Chicago, quienes fueron ejecutados en 1886. Eran sindicalistas anarquistas que reclamaba para obtener los derechos que hoy todos conocemos.  También en ese año, otra organización de trabajadores (la Noble Order the Nights of labor) logró que el sector empresarial cediese ante las demandas de los trabajadores y fue ahí donde se establecieron las jornadas diarias de no más de ocho horas –ya que lo común era trabajar de doce a quince horas. En ese entonces los trabajadores no estuvieron de acuerdo con lo que había impuesto el presidente  de los Estados Unidos Andrew Jhonson, y el 1°de Mayo  los trabajadores Industriales de Chicago iniciaron una huelga que convocó a mas de 80.000 trabajadores.

El conflicto se fue extendiendo y hubo más de 5.000 huelgas en simultáneo en distintos puntos del país norteamericano. Sin embargo la fábrica Mark Cormik de Chicago no reconoció la victoria de los trabajadores y la policía reprimió disparando contra los manifestantes. Hubo muertos en ese día y los posteriores. En los días siguientes, una bomba explotó contra las fuerzas policiales. Este hecho fue conocido como “el atentando de Haymarket”.

Los obreros acusados de ser los promotores del conflicto fueron llevados a juicio en 1886. Todos fueron condenados: dos de ellos a cadena perpetua, uno de ellos a trabajo forzado y cinco de ellos a muerte en la horca. Aun así, nunca se pudo comprobar su culpabilidad.

En nuestro país, fue Perón el que llevó a que las organizaciones de trabajadores se movilizaran y fue quien estableció como leyes los derechos de los que hoy gozamos, como aguinaldo y vacaciones pagas, entre otros.

La lucha hoy no cesa sino que recrudece en toda Latinoamérica. Pero no bajamos los brazos. Estamos dispuestos a dar batalla y lograr tener lo que nos merecemos. La lucha es tangible, literal y también dialéctica. Como toda lucha tendrá distintas fases, pero es una misma lucha. Seguiremos peleando por lo que es nuestro.


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