Ley de Identidad de Género

El pasado 9 de mayo, se cumplieron cinco años de la aprobación de la “Ley de Identidad de Género” (Ley N° 26.743) que reconoce el derecho de todas las personas a mostrarse tal cual se perciben. Se puede hablar de una gran conquista para la comunidad trans, pero aún queda mucho por recorrer en cuanto a una verdadera aplicación de la ley, y ni hablar en materia laboral y educativa. Manuel Goddio (@GoddioManu), un joven trans, nos contó sobre su experiencia con el cambio del DNI, el cual recibió hace unas semanas, y cómo fue atendido en el hospital para un tratamiento de reemplazo hormonal.

Esta sanción permite que las personas trans sean inscritas en sus documentos con el nombre y el género con el cual se perciben, y obliga a que todos los tratamientos médicos de adecuación a la expresión de género sean incluidos en el Programa Médico Obligatorio. Esto quiere decir que no se necesitará ningún diagnóstico médico, psiquiátrico, ni autorización de ningún juez para realizar el cambio de DNI ni para recibir estos tratamientos.

Primero, nos habló sobre el trámite de cambio de identidad de género en su documento. Para ello, es necesario que se realice una rectificación de la partida de nacimiento. Manuel esperó siete meses su turno y afirmó que, una vez en el Registro Civil, los empleados no estaban muy seguros de cómo debería realizarse el trámite. Le dijeron que su partida estaría lista en tres meses, que terminaron convirtiéndose en casi un año y medio. “Durante todo el transcurso del año pasado iba una vez al mes al Registro Civil a preguntar en qué situación estaba el trámite y la mayoría de las veces no sabían explicarme bien qué era lo que pasaba”, nos comentó. Al final de este verano le dijeron que su partida estaba lista, pero que no sabían en dónde se encontraba. Finalmente, pudo resolver el problema gracias a un contacto que trabaja en el Gobierno de la Ciudad, quien lo ayudó a finalizar este asunto. Él afirma que también conoce a más gente que estuvo en situaciones similares por este tipo de desorden administrativo. Finalmente, con su partida nueva, realizó el cambio de documento gratuitamente y en diez días se lo entregaron en la puerta de su casa.

Con su DNI en mano, Manuel ya puede cambiar los datos de cualquier lista donde figure su nombre antiguo, como su título secundario, las listas de su facultad y el carnet de su obra social.

c_rib7gxkaahjc7

Luego, nos habló sobre su experiencia con los médicos en el hospital para sus tratamientos y cirugías. Manuel nos dijo que uno de los profesionales le pidió que iniciase con los trámites del cambio de documento. “Se supone que eso es ilegal porque no te pueden obligar a cambies tu nombre para acceder a estos tratamientos. Hay personas trans que quieren modificar su cuerpo pero no cambiar su nombre”, destacó. Al mismo tiempo remarcó que el grupo de endocrinólogos con el que se está atendiendo está muy bien preparado y que está constantemente informándose sobre temáticas de género.

Su siguiente objetivo es conseguir que su obra social cubra los tratamientos con hormonas y cirugías que necesite para la adecuación de género. Esto debería suceder por ley, pero en la mayoría de los casos, las obras sociales se resisten en un principio, por lo que los pacientes deben realizar varios reclamos para que se les cubra lo que les corresponde.

“Tener que pasar por todo ese proceso es desgastante y doloroso también”, nos respondió él.

Cuando le preguntamos a Manuel cuál cree que tiene que ser el próximo paso para la integración de la población trans, nos dijo que debería ser “el real cumplimiento de la Ley de Identidad de Género”. También cree que debería haber más información sobre estos temas en talleres de educación sexual y que se visualice más la transexualidad.

“Creo que la ley es mucho más fácil de cambiar que la mentalidad de las personas”, afirmó el joven, “y que se saque una ley de emergencia también para las mujeres trans, porque si ya la vida de la mujer no importa, imaginate la vida de una mujer trans. Literalmente, no existe”.

Si bien se reconoce el avance que implica la Ley de Identidad de Género, el desorden administrativo en el Registro Civil, los largos plazos de espera, la desinformación de algunos médicos y las peleas contra las obras sociales siguen siendo obstáculos en el camino que no pueden permitirse más. Hay que visibilizar estas problemáticas, educar y luchar por sus derechos, para conseguir una mayor integración de la población trans ya. que igualdad ante la ley no significa igualdad de oportunidades.


Foto: Twitter

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s