Otra víctima de violación rompe el silencio en el mundo de la música pop

Uno de los principales enemigos del feminismo siempre ha sido la violencia de género, desde la denigración verbal en “chistes” hasta la violación y el asesinato. Ninguna esfera social ni económica está exenta de ella.

En los últimos meses, una suerte de purga comenzó a gestarse en el ambiente de las celebridades estadounidenses a partir de la ruptura del silencio de decenas de víctimas de violencia machista en el mundo hollywoodense.

Primero, actrices como Gwyneth Paltrow y Angelina Jolie, entre muchas otras, relataron los acosos sexuales a los que fueron sometidas por el productor Harvey Weinstein. Este tipo de violencia es moneda corriente y, según las mismas denunciantes, los abusos de Weinstein son conocidos dentro del ambiente, aunque el poder y el miedo hayan sostenido el silencio hacia afuera durante décadas.

En octubre pasado, Anthony Rapp denunció a Kevin Spacey por haber intentado abusar de él cuando tenía 14 años, durante una fiesta en el departamento del acusado que, por entonces, tenía 26 años. La violencia sexual hombre-hombre es una realidad mucho más oculta, pero no por eso menos válida.

Cuando un varón trata de denunciar que ha sido víctima de abuso, por parte de otros hombres o de mujeres, las respuestas más habituales van desde «un macho no se deja abusar» y «los hombres siempre quieren sexo» hasta el infame «callate y disfrutalo, pibe, quién tuviera tu suerte».

Según datos publicados por UNICEF, 1 de cada 13 hombres adultos ha sido víctima de abuso sexual en su infancia. Por culpa, por miedo o por vergüenza, la mayoría de los casos jamás son denunciados, y así se reinventa el mito de que el hombre, el “sexo dominante”, no puede ser víctima, y la mujer, el “sexo débil”, no puede ser victimaria.

¡Advertencia!
Descripción de abuso sexual como parte de la declaración de una víctima.

A principios de esta semana, otro caso conmovió al mundo de la música pop: la artista Timothy Heller denunció vía Twitter que la cantautora Melanie Martinez había abusado sexualmente de ella, pese a la repetida negativa de Heller a los avances de Martinez.

“He guardado este secreto durante años, convencida de que no era tan importante y que no me dolía. La idea de aceptar que mi mejor amiga me violó parece una locura”, comienza la declaración, publicada el pasado 4 de diciembre.

“Una noche, durante una fiesta de pijamas, comenzó a interesarse más y más en mis preferencias sexuales. Como alguien que ya había sufrido abuso sexual, me cuesta hablar sobre sexo y estaba claramente incómoda, pero era mi mejor amiga así que traté de ser abierta con ella. […] Empezó a pedirme que durmiera con ella. Estaba muy incómoda pero traté de tomarlo como una broma. […] Durante horas, siguió preguntándome POR QUÉ no quería y diciendo que sería divertido”.

Heller narra la experiencia, que se repitió dos noches seguidas. A pesar de la negativa de la primera noche, en su declaración describe cómo Martinez no se da por vencida y la convence la noche siguiente de fumar marihuana. La relación descrita entre ambas músicas es manipulativa, controladora y enferma.

“Acepté [fumar marihuana] porque me costaba decirle que no, y pensé que tal vez podría quedarme dormida y evitar la situación. La conversación se repitió, trataba de convencerme de que iba a estar bien, que sería divertido y se sentiría bien. Yo decía que mi novio se enfadaría, que necesitaba dormir, que tenía que trabajar temprano en la mañana. Dije que no de todas las formas que se me ocurrieron.

Mientras trataba de dormirme, comenzó a tocarme el brazo. […] Muy incómoda, me reí y le dije que me hacía cosquillas, no quería que la situación se volviera sexual. ‘¿Puedo hacer esto, tocarte el brazo? ¿Puedo tocarte los senos?’. […] Empezó a hablar de cómo se veían mis senos y rogarme que la dejara tocármelos. Estaba exhausta, confundida, drogada, denigrada. Dejé que pasara y terminó tocándome todo el cuerpo. Nunca dije que sí, repetí muchas veces que no, pero usó su poder sobre mí y me quebró.

Para que no queden dudas, fui abusada por mi mejor amiga. […] Me realizó sexo oral y me penetró con un juguete sexual sin mi permiso”.

La respuesta no se hizo esperar. Algunxs seguidorxs de Martinez la atacaron sin piedad, acusándola de querer destruir la carrera de Melanie por resentimiento, “robarle fama” y mentir. El machismo asomó la cabeza con la afirmación de que muchas feministas estarían a favor de la acusada porque «las mujeres no pueden violar a otras, las mujeres siempre son víctimas».

A través de su cuenta en Twitter, Melanie Martinez expresó: “Ella nunca dijo que no a las cosas que hicimos juntas”.

MELANIE MARTINEZ
“Estoy horrorizada y entristecida por las declaraciones y la historia que contó hoy Timothy Heller. Lo que compartimos fue una amistad cercana durante un período de tiempo. Nuestras vidas se cruzaron cuando ambas comenzábamos nuestras carreras artísticas, y tratamos de ayudarnos una a otra. Las dos sufríamos, peleando con nuestros propios demonios mientras abríamos caminos nuevos, pero de verdad sentí que queríamos ayudarnos mutuamente. Ella nunca dijo que no a las cosas que hicimos juntas. Aunque nuestros caminos se hayan separado, siempre le envío amor y luz”.

Afortunadamente, el feminismo logró echar raíces fuertes en sectores de la sociedad que de inmediato apoyaron a Heller y expresaron su repudio contra Martinez.

Desde que la historia salió a la luz, varias allegadas a ambas mujeres contribuyeron con sus comentarios a favor de Heller y otra amiga de la acusada admitió haber sufrido una situación similar donde Martinez la presionó hasta que accedió a tener sexo con ella.

El caso coincide con la muestra de apoyo hacia todas las víctimas de violencia sexual de parte de la revista estadounidense Time, que nombró como personalidades del año a las mujeres que se atrevieron a romper el silencio y denunciar a Weinstein.

Sin embargo, es una realidad que la violencia sexual entre personas del mismo sexo está todavía muy invisibilizada, y en los casos en que la atacante es mujer, las víctimas son incluso más ridiculizadas.

Esto solo demuestra que el machismo arraigado en la sociedad se resiste a morir, pero las voces que se alzan para arrancarlo de raíz son cada día más fuertes.

 

 

Fuentes:
– Revista Time.
– “Abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes: Una guía para tomar acciones y proteger sus derechos”, UNICEF (2016).

Imagen destacada: cuentas de Timothy Heller y Melanie Martinez.

Traducciones: Rocio Sileo.

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