“Luchamos permanentemente contra la locura”

Joaquín Cambre filmó, entre otros artistas, a Julieta Venegas, Calle 13 y Maná. El 1 de marzo estrenará Un viaje a la luna, su primera película ganadora del concurso “Operas Primas” organizado por el INCAA. Podés ver el adelanto acá.

Desde Escritura Feminista, hablamos con Cambre acerca de su inspiración, el proceso de creación y producción, y la presencia de lo psiquiátrico en la película.

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Joaquín Cambre.

Escritura Feminista: ¿Cuáles fueron las primeras imágenes inspiradoras para escribir “Un viaje a la luna”?

Joaquin Cambre: Yo siempre había tenido ideas pero nunca había tenido una que necesitara contar, y esta vez necesité contar algo. Recordé mi adolescencia, algunos momentos de quiebre de vida en los cuales, a los 13 o 14 años, decidí que quería ser director de cine. Ya lo venía pensando pero no sabía que existía realmente como posibilidad. Y a esa edad me di cuenta.

Fue un verano en que tenía que rendir una materia para no repetir el año; me fue mal y repetí. En base a esa inspiración, de esos quiebres de la adolescencia, se generó esta historia, que no tiene nada que ver con mi vida porque no es autobiográfica, pero en la que sí hay algo del momento de la vida que te hace cambiar e ir hacia una dirección determinada.

E. F.: ¿Cómo conseguiste la financiación para la película?

J. C.: Una vez que tuve la idea, llamé a Laura Farji, que es la coguionista de la película. Con ella, empezamos a escribir el guión con el objetivo de llegar a concursar en “Operas Primas” del INCAA. Decidimos escribir el guión en dos meses para llegar a poder concursar.

Como yo tenía la idea bastante pulida, fue muy rápido: la escritura duró dos meses y medio. Presentamos el guión y ganamos. Eso estuvo buenísimo. Quedamos seleccionados para hacer la película fomentada por el INCAA. Nos dieron un presupuesto muy chico pero con el que podíamos pensar en filmarla.

Ese fue el paso clave, presentarse rápido, no dudar, y después de un año empezamos a preproducirla.

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E. F.: ¿Qué es lo más lindo y lo más complicado de dirigir actores en cine?

J. C.: Lo maravilloso es que lo más lindo y lo más complicado de dirigir actores en cine son la misma cosa. Son personas profesionales muy conectadas a los sentimientos, muy conectadas a lo corporal, y eso genera mucha susceptibilidad y mucha fragilidad. Entonces eso siempre es muy difícil de tratar.

A la vez, esas personas siempre brillan, tienen una intensidad y una luz que sobresale. Por eso son actores. Ahí esta lo maravilloso, en saber cómo lidiar y cómo usar esa magia, pero no meterse demasiado para no quedarse pegado, porque a veces eso contagia y te lleva a lugares a los que uno no quiere ir; los actores son muy seductores y te convencen de cosas que, por ahí, vos tenías otra idea.

En esta primera película, yo aprendí a querer mucho a los actores. Los valoraba, me gustaban unos más que otros, pero con ellos entendí realmente cuál es el sentido del actor. El actor interpreta, no solo llena un espacio que falta en la pantalla con su talento y presencia sino que interpreta algo más, te da algo más que vos ni siquiera habías pensado.

E. F.: ¿Hay alguna relación entre “Un viaje a la luna” y la famosa “Viaje a la luna” de Méliès del año 1902?

J. C.: En todo lo que hice y hago hay siempre inspiración de Méliès. La frase “la magia del cine” sería imposible de pensar sin Méliès. Es inconscientemente generada por él.

El cine tiene tres grandes caminos, ya que estamos hablando de sus orígenes. Un camino es el de Lumière, que es el documental. Otro es el cine narrativo, que es el cine que ganó en lo comercial, cuya potencia y estructura son de Eisenstein. Y después está el cine de Méliès, que es el cine mágico, en el que no hay que explicar las cosas sino simplemente sorprender al espectador con recursos del cine.

Eso es genial, y en mi película está presente. Por eso quise que el nombre fuera igual. Hay un plano en mi película que es parecido a un plano de “Viaje a la luna” de Méliès, pero no necesariamente esa película representa mi película, sino la sorpresa y la magia en el cine.

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E. F.: ¿Qué posición toma la película con respecto al protagonista, que es un adolescente que está obligado a tomar medicación psiquiátrica?

J. C.: Yo no quise hacer un drama. Obviamente hay una posición tomada, pero no quise que tomar la pastilla fuera algo dramático, aunque siempre lo es. Hay una obligación pero es implícita, suave y sufrida por la madre del protagonista. Se ve que hay algo que ella no entiende y él tampoco entiende bien.

No voy a decir un spoiler de la película, pero él en un momento decide dejar de tomar la pastilla y a partir de eso la trama cambia. Ahí está la postura. Las cosas cambian cuando vos cambiás tus hábitos, a los que estás obligado o forzado, y quizás van en contra de tu propia naturaleza o tus creencias. Eso es así.

Además, Angelo (Mutti Spinetta) lo interpretó muy bien, aun siendo tan joven creo que lo entendió. Entendió cuál era el objetivo y lo hizo muy bien. El espíritu de la película se resume en la frase “llega a lo que soñaste”. Es decir que para llegar a lo que soñaste, tenés que dejar de hacer lo que estabas haciendo, y los sueños generalmente están bloqueados por estos medicamentos.

E. F.: ¿Cuáles son para vos las relaciones entre el arte y la locura en tu trabajo?

J. C.: Las personas estamos luchando permanentemente contra la locura. Es una lucha constante, consciente, inconsciente, dura, sin concesiones y los procesos artísticos necesitan de esa locura. Cuando logra salir y dejar de poner barreras para la creación es cuando salen las mejores cosas. Aquellas cosas que nos sorprenden.

Lo estructurado y lo restrictivo no es atractivo en arte y no suele inspirar a nadie. Entonces hay que volverse un poco loco, salirse de los moldes, empezar a pensar diferente y no tener miedo al ridículo porque eso siempre genera en los demás susto.

E. F.: ¿Qué representa la luna para vos?

J. C.: La luna representa, por un lado y sin ir más lejos, a lo lunático, la locura. Esa es la obsesión del protagonista y en eso radica su locura. Y por otro lado, la luna representa el universo de lo femenino, que es una lectura más subterránea. La luna siempre influye sobre lo femenino, y “llegar a la luna” es llegar a la chica que él ama y alejarse del mundo de lo masculino, el mundo opresor, tanto metafórica como literalmente.

  • Estreno: 01/03/2018
  • Clasificación: Sin calificación.
  • Actores: Angelo Mutti Spinetta, Leticia Brédice, Luis Machín, Germán Palacios, Ángela Torres, Luca Tedesco.
  • Director: Joaquín Cambre.

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