Si sos padre, hacete cargo

La paternidad sigue siendo a través de los años un tema que siempre genera debate y conflicto. A pesar de que la institución de la familia ha ido cambiando, no así las condiciones, las normas, los modelos y la forma de acompañar el crecimiento de lxs niñxs, que sigue siendo una tarea en la que hay mayor tiempo invertido por parte de las mujeres que de los hombres.

Las excepciones se dan con más frecuencia en los casos de familias conformadas por padres o madres del mismo sexo, en las que pareciera que, al quitar el rótulo de lo que debe y puede hacer cada género, se empieza a actuar desde tres lugares fundamentales: las necesidades de cada niñx, el amor por lxs hijxs, y las necesidades de los miembros que conforman la pareja. Las tareas, las obligaciones, los momentos de recreación y cada cosa que haya que hacer se reparten.

Si bien la tasa de medición anual de natalidad ha bajado del 17,75% que se podía medir en el año 2010 a un 16,7% en 2017, los datos muestran que hay 17 nacimientos por cada mil habitantes. Siguen ocurriendo nacimientos, pero entre 2010 y 2017 los roles que ocupan mujeres y varones fueron cambiando aunque, con el paso del tiempo, siguen siendo desiguales.

Todavía está arraigado en el imaginario colectivo el pensamiento sexista orientado a mujeres de “Qué bueno, cómo te ayuda con los chicos”, “Al menos colabora con las tareas de las casa”, o “Al menos te los tiene un rato”.

Frases que aparecen en lo cotidiano de diferentes generaciones, y a veces entre las mismas mujeres, lo cual no solo es grave sino que genera un sentimiento de culpa en madres que no pueden con todo, que desean también tener sus tiempos, sus trabajos y su vida por fuera de la maternidad.

No tiene que ver con el egoísmo o con una corriente. No. Tiene que ver con que se supone que la maternidad-paternidad es elegida y construida, y por ende ambos padres debieran hacer lo mismo, con el mismo amor por sus hijos. Pero esto no ocurre a diario.

La madre debe encargarse de todo después que nace el hijo. En el período de lactancia y después, muchas mujeres eligen seguir con la licencia sin goce de sueldo para quedarse en casa con el bebé. Más allá de que ese nexo es importantísimo y genera un vínculo amoroso y afectivo para madre e hijx, a la hora de volver al ruedo laboral, complica las cosas. Mientras esto ocurre, el padre (si es que está presente) sí continúa trabajando.

El problema surge cuando la mujer desea volver a trabajar. A la hora de hacer tareas domésticas y de cuidado, siempre es el hombre a quien le toca hacer menos. Además conserva su puesto laboral, y por ende mayor seguridad y libertad económica, mientras la mujer debe luchar por retomar el espacio que tenía antes del embarazo. El esfuerzo es inconmensurablemente mayor.

La decisión entre la casa y el trabajo no debería verse afectada por factores socioeconómicos. Esto es personal, nadie tiene por qué decir qué decisión tomar en la vida interna-familiar.

En partes iguales

Los padres varones deben fomentar el vínculo con sus hijos, no como una especie de tarea colaborativa, sino como una forma de amor hacia esa persona que nació porque dos adultos así lo decidieron. Las tareas deben ser repartidas porque, si en un hogar trabajan dos personas, el resto de las tareas también deberían compartirse.

Incluso si uno de los dos no trabajase, no tendría por qué hacer todas las tareas domésticas, además de encargarse a tiempo completo de la educación de su hijx. La familia también se construye, y es con esto como formación inicial que lxs niñxs aprenden.

Por ende, crear un hogar donde las dos personas (sin importar su género) valgan y hagan por igual, es una forma de mostrar un modelo de familia que está poco a poco expandiéndose. Debemos ser todxs quienes lo llevemos adelante, no es una tarea meramente femenina.

Un padre ausente o poco presente deja una huella imborrable, y genera a futuro un vacío en lxs niñxs que llevarán por el resto de sus vidas, aunque sanen la herida de esa relación. Por eso es imprescindible dejar de creer que lxs hijxs son de la madre, y que de ella depende la exclusividad en los cuidados. Si sos padre, hacete cargo. En todo el sentido de la palabra.

Si no, planteate los métodos anticonceptivos masculinos que podés utilizar para la no concepción.

Sobre todo, si sos hombre, padre, compañero o amigo, este 8 de marzo, facilitale la vida a las mujeres que te rodean para que puedan ir a la marcha. Paramos porque es necesario, paramos por lo que creemos justo. Paramos todas juntas.


Fuentes consultadas:

https://www.indexmundi.com/es/argentina/tasa_de_natalidad.html

 

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