Elena Caffarena : la gran feminista nunca reconocida del siglo XX

Se puede decir que fue una de las feministas chilenas más importantes del siglo XX. Aún hoy su obra no es reconocida en todos los ámbitos, pese a ser una obra acabada.

Elena Caffarena fue una pensadora, jurista y escritora que dedicó su vida a pelear  por los derechos de las mujeres, por la equidad y contra la injusticia social. Sin embargo, nunca se le reconoció su rol, su valor político y social, ni su legado en términos jurídicos. Tal vez por ser mujer, feminista y de ideología ácrata en un tiempo histórico en que las figuras solo podían ser varones.

Dedicó su vida entera a luchar por la clase obrera y en pos de la emancipación de las mujeres. En Chile, fue la decimoquinta mujer en obtener el título de abogada, y construyó una carrera como jurista que quedó manifestada en la historia y la legalidad del país chileno.

Hoy, 23 de marzo, se cumplen 115 años de su nacimiento en la ciudad-puerto  de Iquique. Fue hija de inmigrantes italianos. Su padre era un empresario textil y de su madre no se conocen datos. Caffarena no sólo era estudiante universitaria, sino que además trabajaba en la empresa familiar.

Su mirada por los demás estuvo siempre ahí, latente. Al entrar a la Universidad de Chile en los años veinte, Elena se anotaba en voluntariados dirigidos a fomentar la educación de obreras y obreros. Junto a sus amigas, Aurora Blondet y María Marchant, fue de las primeras mujeres en formar parte de la Federación de Estudiantes de Chile. Sus ideales eran ácratas y su lucha, sus convicciones y su labor partían desde allí.

En 1931, formó la Asociación de Mujeres Universitarias, y fue delegada de esta institución ante la Federación de Instituciones Femeninas FECHIF, que fue clave para luego obtener el derecho al voto electoral femenino. En su búsqueda y su acción permanente, en 1935 formó el Movimiento pro emancipación de las Mujeres de Chile, del cual fue Secretaria General.

Junto a las mujeres de todos los estratos socioeconómicos que la acompañaron, fue tildada de destructora de familias y de comunista. Por declararse abiertamente feminista y por estar en contra de los embarazos no deseados, ya que creía que constituían una tragedia social, fue adelantada para su época, y nada pudo frenarla.

Cuando, en 1938, el radical Pedro Aguirre llegó a la presidencia, Elena Caffareta y su amiga Flor Heredia fueron las encargadas de redactar el proyecto de ley para impulsar el voto femenino. Sin embargo, al morir el presidente, el estatuto legal de la mujer quedó estancado.

Fue recién en 1949, con el Presidente (también radical) Gabriel González Videla, que se firmó el decreto que otorgó derecho pleno al voto femenino. Cabe destacar que no fue por impulso del entonces Presidente, sino que ocurrió por la puja de las mujeres, y la gestión de Pedro Aguirre.

Tres días después de celebrarse la aprobación del decreto, el gobierno le suspendió a Elena Caffereta sus derechos civiles, acusándola de ser comunista e instigar a la sedición (es decir, a rebelarse) en un momento histórico en que la denominada “Ley Maldita” proscribía el derecho a votar de los integrantes del Partido Comunista.

Una acusación injusta, ya que a pesar de que sus ideales se acercaban a la izquierda, su ideología era ácrata, y por ende autónoma. Lejos de inhibirse, ella decidió ponerse al servicio de todas las personas que estaban siendo perseguidas por su ideología o su filiación política.

Durante la dictadura de Pinochet, como no podía ser de otra manera, Elena convirtió su casa en un centro de operaciones y reunión para las feministas y la disidencia. También durante este período fundó el Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU) y la Fundación para la Protección de la Infancia Dañada en los Estados de Emergencia, (PIDEE).

A pesar de haber sido una figura emblemática en la historia de su país y un ejemplo para los países latinoamericanos, tanto su vida como su lucha no obtuvieron el reconocimiento que se merecen.

Elena falleció en 2003, con 100 años de edad y una vida admirable de trabajo por las minorías y los más desvalidos a cuestas. Aun así, una vez más asistimos al menosprecio, y la relegación, por haber sido una figura femenina en la historia. Desde nuestro lugar, la recordamos, la damos a conocer, y le rendimos un pequeño homenaje en agradecimiento.

 

 


Algunos de sus escritos y enlaces relacionados :

El recurso de amparo frente a regímenes de emergencia”.

¿Debe el marido alimentar a la mujer que vive fuera del hogar conyugal?”.

Feministas tramando,  Elena Caffarena Morice.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s