Bebitos que sí y bebitos que no

Hace ya un año, Mariana Rodríguez Varela lidera una campaña en contra del derecho al aborto acompañada de su bebito de yeso. Convocó a una marcha por el “Día del Niño por Nacer”, pero parece que se olvidó de un par de bebitos.

Allá por marzo de 2017 la conocimos. Con un video en Facebook que se hizo viral, Mariana Rodriguez Varela presentaba su campaña. “Quiero pedirte, quiero rogarte que este mensaje viaje y vuele por todo el país. Este es el mes de marzo, el mes del niño por nacer. Quiero pedirte que pongas al bebito en tu agenda”, decía con una figura de un bebe en su mano.

Invitaba a la gente a poner carteles “a favor de la vida” en balcones, negocios, lugares públicos. Pedía a la gente que se comunicara con ella para conseguir los stickers, los folletos, los bebitos y todo su merchandising.

Bebito
El bebito en un balcón del barrio de Recoleta

El 1 de marzo de este año, cuando Mauricio Macri inauguró las sesiones en el Congreso de la Nación, nuestra querida “loca del bebito” estuvo presente. Corrió el auto presidencial casi una cuadra para mostrarle el bebito a Macri y luego subió videos a sus redes en los que festejaba su accionar.

Mariana-Rodriguez-Varela_Bebitos_1.jpg

Pero parece que esta justiciera, esta defensora de los derechos del “niño por nacer” se olvidó de ciertos bebitos. Mariana es hija de Alberto Rodríguez Varela, quien fuera Ministro de Justicia durante la última dictadura cívicomilitar a cargo de Rafael Videla. Varela era tan cercano al represor que incluso fue su abogado durante el Juicio a las Juntas.

 

 

En el año 2008, pidieron la detención de Varela, quien también fue Fiscal federal durante los dos primeros años de la dictadura.

Otra vez, en 2012, el Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata pidió su detención bajo acusación de tormentos y de privación ilegítima de la libertad a la familia Gravier, ya que varios testigos habían declarado que él solía presentarse en Puerto Vasco, el centro clandestino de detención donde habían sido torturados.

En diciembre de ese año, la Academia de Derecho y la Académica de Ciencias Morales lo defendió mediante un comunicado en el que dijo que pedir su detención era una venganza.

“Ha hecho demostración a lo largo de su vida pública y privada de respeto irrestricto a valores éticos y morales que lo enaltecen. Es imprescindible que la acción de la Justicia quede alejada de objetivos de venganza o represión ideológica”.

Al parecer, Rodriguez Varela (padre) fue quien inspiró a su hija para luchar por la vida de los bebitos. En el año 2006, participó de una publicación de la  Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas titulada El “Derecho Humano” a la vida, durante su desempeño como Vicepresidente de la Junta Directiva de la institución.

“El óvulo fecundado es, pues, un individuo de la especie humana que debe ser tratado como persona, con todo lo que ello significa jurídicamente en cuanto al reconocimiento de derechos que le son inherentes y que derivan del orden natural objetivo”.

En el año 2015, también participó de un encuentro en la Academia Nacional de Medicina donde hablo sobre este tópico.

“Provocar la muerte, de modo directo –en cualquier segmento de su vida– de un ser humano inocente, es un grave acto moral y jurídicamente ilícito. En lenguaje común: un homicidio”.

Lo llamativo es que Mariana, a pesar de ser una ardua defensora de los derechos del niño por nacer, jamás haya repudiado el accionar de su padre. Al parecer, se olvidó de que hubo bebitos a los cuales el gobierno de facto al que pertenecía su padre no defendió. Esos que nacieron en los centros clandestinos durante el período en que Varela era Ministro de Justicia.

Ambos se olvidaron de todos esos bebés a los que les quitaron el derecho a la identidad, a quienes arrancaron de sus madres y les robaron parte de su historia. Se olvidaron de todas esas vidas que arruinaron “en nombre de la Patria” y que aún hoy en día siguen siguen sin conocer su identidad ni sus familias.

Parece que la cosa funciona así: están los bebitos “buenos”, aquellos que en realidad son embriones y no nacieron, y los bebitos “malos”, aquellos ya nacidos de madres ”subversivas”, “montoneras” que “algo habrán hecho”, y que por eso no merecen que los Rodriguez Varela peleen por sus derechos.

 


Fuentes
La Nación
Pagina 12
La Izquierda Diario
Acerca del comienzo de la vida humana – ANCMYP
El “derecho humano” a la vida – ANCMYP

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