Roles de género y televisión

Aún hoy en Argentina es habitual escuchar en charlas que cotidianas que la televisión le llena la cabeza a la gente. ¿Cuánto hay de cierto en esta afirmación? ¿Cuál es el margen de acción de los sujetos frente al constante bombardeo de mensajes que reciben de los medios masivos de comunicación?


¿Cómo puede ser que, si todos vemos lo mismo, interpretemos mensajes diferentes? ¿Cuánto influye la edad y el género en la manera en que entendemos? Estos son algunos de los interrogantes planteados desde mediados de siglo XX por diferentes autores y autoras que cuestionaron con firmeza los viejos paradigmas de comprensión social que daban por sentado que los espectadores de cine y televisión eran, básicamente, una suerte de zombies: cuerpos inertes que observaban sin capacidad crítica los contenidos que les presentaban los productores de medios.

Dicha idea fue gestada por una realidad mediática en extremo diferente a la que nos tiene inmersos hoy. Las primeras películas que comenzaron a aparecer hacia principios de siglo XX narraban historias lineales, que se grababas cual obras de teatro: había un escenario donde los actores y las actrices se desenvolvían, y el lenguaje audiovisual utilizado para narrar constaba de planos generales sin variaciones.

En esta lógica, el trabajo que le quedaba al espectador era sumergirse en esa verosimilitud creada por el director de cine, que contaba una historia que no dejaba demasiado margen para la libre interpretación, y que sumaba personajes con roles bien definidos: el héroe, el villano, la chica bonita que debe ser rescatada, etc.

Quien veía cine en aquel entonces aceptaba o rechazaba las películas según su afinidad a la historia y lo creíble o no creíble que podía ser la misma.

Algo similar ocurría con los primeros productos de ficción que aparecieron en televisión, que aún hoy se transmiten por canales de aire y mantienen la estructura lineal de narración.

No obstante, a medida que fueron apareciendo nuevas innovaciones tecnológicas en el campo de la Comunicación, el lenguaje audiovisual adquirió mayor complejidad en escalas muy enriquecedoras: variaciones de planos, juegos de montaje y nuevas historias dieron lugar a una participación mucho más activa de los receptores.

En consecuencia, se despertó el interés de las Ciencias Sociales en las diferentes formas en que las personas interpretaban un mismo mensaje recibido.

 

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Deportistas, Kazimir Malévich.

Sobre este tema, el sociólogo inglés David Morley publicó en 1996 una obra titulada “Televisión, audiencias y estudios culturales”. En ella, indagó en qué sentido le dan los televidentes a los materiales televisivos y cuáles son los factores que intervienen en los procesos de decodificación.

Si bien es cierto que pudo dar pauta de qué se debe tener en cuenta para hacer que un receptor nos entienda (edad, condición socioeconómica, nivel de estudios), también dio un puntapié clave y útil para comprender las teorías de roles de género.

Para su metodología de investigación, se entrevistó a diferentes familias inglesas de nivel socioeconómico medio y se las interrogó acerca de la manera en que veían televisión habitualmente. Aquí, se encontró con prácticas políticas muy definidas: a la hora de la cena eran los hombres quienes decidían qué ver en la televisión y el manejo del control remoto quedaba a su cargo.

En cambio, las mujeres preferían hacer un uso del televisor en su tiempo libre de los quehaceres domésticos, momento en el cual preferían dedicarse a ver novelas románticas de ficción.

Dentro de este funcionamiento se puede ver la incidencia de los roles de género construidos socialmente: al ser los hombres quienes salían a proveer la economía de la familia, pasar todo el día fuera del hogar implicaba que, a su retorno, se entendiera su casa como espacio de ocio. En cambio, las mujeres que trabajaban en su vivienda encontraban el esparcimiento en los momentos en que estaban solas y liberadas de responsabilidades domésticas, sin hijos ni marido a los que atender.

El estudio de Morley también reveló un dato interesante acerca del uso de las videocaseteras: eran utilizadas sólo por los jefes de hogar, ya que las mujeres decían “no entender cómo usarlo”, algo llamativo si se tiene en cuenta que ellas eran quienes hacían uso de todos los demás electrodomésticos de la casa.

El sociólogo señala un concepto extraído de otra autora (Gray) para hacer referencia a una actitud de resistencia por parte de las mujeres: bajo una ignorancia calculada, no se veían obligadas a operar ese aparato para grabarle programas a sus esposos mientras ellos trabajaban, evitando así cargarse una tarea más de las que ya tenían.

Finalmente, otra autora que hace hincapié en la influencia de la noción de género para entender los procesos de decodificación es Aimeé Vega Montiel. Al estudiar en 2006 la recepción de la televisión en hogares mexicanos del Distrito Federal, dejó en claro la incidencia de la construcción sociohistórica de la feminidad y la masculinidad:

Mientras que para los hombres era importante que el presentador de noticias fuese un hombre confiable y serio (ya que por el noticiero se enteraban de la política nacional que analizaban en contraste con su realidad laboral), para las mujeres el conductor debía ser atractivo y el nivel de credibilidad que mostraban hacia la información era muy bajo, ya que notaban la influencia de los intereses de los dueños de las empresas televisivas y el gobierno dentro de la bajada informativa.

Así, los estudios más recientes en materia de recepción televisiva ayudan a constatar no sólo que los roles de género se construyen socialmente, distando de tener una naturaleza biológica, sino que, además, influyen de forma notable a la hora de interpretar un mensaje. La forma en que se nos educa ha generado encuadres de interpretación diferentes para cada estereotipo de género.


Bibliografía

  • Morley, D. (1996) ͞El marco masculino-femenino en que la familia ve televisión. En Televisión, audiencias y estudios culturales. Buenos Aires, Amorrortu.
  • Russo, E. El espectador, reinventado. Disponible en: MEGA.nz
  • Vega Montiel, A. (2006) Género y recepción televisiva: la interacción de las sujetas y los sujetos con y mediada por la televisión. México. Disponible en: revistas.unam.mx

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