El sexismo que venden las campañas publicitarias

Un hombre intenta cambiar una lamparita en su casa. Corta la luz. Aparece en escena la esposa, que quiere llamar al seguro para que solucione el problema. Él se rehúsa a quedar como un “inútil” y rechaza la posibilidad. La mujer propone autoculparse por el desperfecto al momento del llamado, a lo que él accede muy conforme.

Estas son escenas de una pauta publicitaria del área de seguros de un banco que funciona en nuestro país, y que aparece al menos dos veces cada hora en la tanda publicitaria de todos los canales de televisión. No genera risas ni reflexiones; es una más dentro del universo publicitario que persigue un único objetivo: mostrar la eficacia del producto que ofrece para captar más compradores.  

La publicidad es un conjunto de estrategias orientadas a dar a conocer productos y servicios a la sociedad. Cada paso y acción está pensado en relación a un público determinado, apuntando a sus necesidades e intereses. Sin embargo, en varias ocasiones las empresas publicitarias ponen el ojo en el enfoque incorrecto y terminan lanzando al mercado campañas que se les vuelven en contra.

En tiempos donde el feminismo ha ganado terreno y ha sacado a la luz muchos conceptos y estereotipos patriarcales, como el rol de la mujer en la casa o el del hombre en una empresa, se puso en la mesa la discusión acerca de lo que la sociedad consume en términos de márketing.

En este sentido, aparece escondida bajo el contexto de una situación sumamente cotidiana la legitimación del estereotipo de macho todopoderoso y su esposa incapaz de resolver ese tipo de problemas domésticos (aunque se sobreentiende que los que atañen al cuidado del hogar y la familia los resuelve muy bien).

No es el único

Días antes de que empezara el mundial de fútbol en Rusia, un canal deportivo lanzó una pauta publicitaria en la que pretendían mostrarle a Putin que la homolesbotransfobia no era una enfermedad.

En el afán de demostrar lo “progres” que son los varones amantes del fútbol en Argentina, hicieron un producto que duró lo que un click en internet porque se trataba de una burla al colectivo LGBTQ ruso que demostró el desconocimiento de la terrible persecución que sufre por parte del gobierno y la sociedad.

En lo que refiere a productos de limpieza, una marca intentó diferenciarse de sus competidores mostrándose más empática con las cuestiones de género, aunque todavía se ve un sesgo de machismo en sus publicidades.

Hace unos pocos años lanzó la historia de un papá soltero que, según se relataba, sabía aprovechar el tiempo con su hija y elegía un limpiador de la marca para no pasarse horas fregando. Lo que obviaron fue al musculoso salvador, dando por sentado que las únicas que dependen un hombre son las mujeres.

En el contexto intenso que representa la discusión sobre la legalización del aborto en Argentina, contexto en que se abrió paso a debates de otros temas en torno a la figura de la mujer, una gigantesca cadena de hipermercados demostró no estar al tanto.

Con motivo del próximo día del niño, se lanzó una campaña que representa al cien por cien el sexismo del márketing: en un juego lingüístico, con la letra C (con la que comienza el nombre del hipermercado) hacían alusión al niño campeón y a la niña cocinera.

Las redes sociales estallaron en repudio, lo que provocó que la empresa retirara el anuncio y se excusara diciendo que había sido un “error” que no coincidía con los valores que pregonaban desde adentro.

Estos casos, como tantos otros, dan cuenta del escenario ambiguo en el que se desempeñan las empresas. Por un lado, se nota un avance en términos de mostrar equidad, a la mujer en representaciones de productos, trabajos o lugares antes impensados. Por otro, se percibe el claro interés por la venta, sin importar la estigmatización.

Lo que resulta interesante es que se logra poner en discusión los conceptos de estereotipos que construyen las publicidades día a día, ya que el consumo que hacemos de ellas está tan naturalizado que los mensajes implícitos deben pasar por un tamiz para ser decodificados.

Resulta de vital importancia hacer el ejercicio constante de calzarnos los lentes de género para deconstruir lo que se supone habitual, para incomodarlo y volverlo a construir.

Un comentario en “El sexismo que venden las campañas publicitarias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s