Violencia obstétrica: las marcas del sistema

Una problemática con impacto que se encuentra arraigada en las prácticas y el sistema de salud, responsable de negligencias, malos tratos, humillaciones e intervenciones innecesarias: de esto trata la violencia obstétrica.

En recorrido histórico y cultural aparece el «fetiche del rey», que según Bioguía trata de Luis XIV de Francia y su gusto particular por presenciar partos. Mientras su esposa daba a luz, ordenó que lo hiciera acostada ya que eso le daría una mejor perspectiva para observar. Sin embargo, Luis no tuvo en cuenta que esa postura (que fue adoptada a lo largo del globo por médicxs) genera más dolor, retrasa las contracciones y alarga el trabajo de parto.

content-1519991772-egypt
Imagen: Revista Americana de Salud Pública

Es cierto que, en casos de complicación, es necesario que algunas personas gestantes den a luz acostadas, pero la posición vertical ayuda a una salida de lx niñx más fluida ya que la pelvis se expande y, según expresa Tribu Materna, se favorece a la respiración, a evitar desgarres y episiotomías.

A pesar de que haya surgido como una idea que no tenía en cuenta la visión de quien gestaba, en la actualidad, debido a los protocolos hospitalarios y la facilidad para el trabajo de lxs médicxs, se suele utilizar la famosa posición de espaldas.

Es, en parte, esta coyuntura en donde inicia lo que se conoce como violencia obstétrica, que vulnera el bienestar de la persona gestante y de quien está por nacer. A pesar de los nuevos conocimientos, de la lucha por el parto respetado y de nuevas prácticas feminizadas, la violencia obstétrica se sigue ejerciendo y puede afectar a la persona gestante y a su hijx durante el embarazo, durante el parto e incluso durante el posparto, tanto de forma directa como indirecta y de forma pública o privada.

La violencia obstétrica refiere a un trato irrespetuoso, deshumanizado y ofensivo, que puede incluir amenazas a la integridad física y psicológica, conductas y formas de proceder por parte del personal médico que ultrajan derechos y vulneran los cuerpos. Puede verse en los procedimientos médicos sin consentimiento o coercitivos, la falta de confidencialidad, la falta de información sobre los procedimientos llevados a cabo, la negativa a administrar analgésicos y a estar acompañadxs, etcétera.

La OMS reconoce que en los partos negligentes u ofensivos no solo se hacen presentes las prácticas violentas sino también maltratos verbales que humillan y perjudican a la persona gestante que, ya de por sí, se encuentra en una situación delicada. También sostiene que, si bien todxs podemos ser víctimas de estos malos tratos, se ven más perjudicadas las mujeres solteras, las madres adolescentes, las de niveles socioeconómicos bajos, las que pertenecen a una minoría étnica, las inmigrantes y las que padecen HIV, entre otras.

Para prevenir el maltrato en los centros de salud a nivel mundial, la OMS presenta una serie de acciones que deben ser tomadas en cuenta. En primer lugar, debe haber un mayor respaldo por parte de los gobiernos y socios en el desarrollo a las investigaciones y acciones sobre el maltrato y la falta de respeto. En una segunda instancia, se deben iniciar y mantener programas diseñados para mejorar la naturaleza de la atención de la salud materna, centrándose en la atención respetuosa como componente esencial de la atención de calidad.


Pueden leer más sobre las recomendaciones que la OMS expresa para cada etapa del embarazo aquí.


La principal problemática es que la violencia obstétrica aún no está reconocida claramente en algunos países, y a nivel mundial tampoco hay un consenso sobre cuáles son sus consecuencias. Algunos países, como Venezuela, Argentina y Chile, sí la tienen en cuenta en la legislación.

En Argentina, si bien están vigentes la ley 25.929 de parto respetado y la ley 26.485 que reconoce la violencia obstétrica y la violencia contra la libertad reproductiva, entre otras, se siguen registrando casos de maltrato. Las denuncias registradas a lo largo de 2017 fueron por trato deshumanizado (82%), medicalización y patologización (42%) y falta de información (44%).

Para exterminar este tipo de situaciones, la agrupación feminista Las Casildas, fundada en 2011 por Julieta Saulo y conformada por profesionales interdisciplinarixs, genera dispositivos y estrategias con el fin de difundir y visibilizar problemáticas como la violencia obstétrica, el incumplimiento de los derechos sexuales y reproductivos y demás cuestiones de género.

Por ello, a partir de marzo, el segundo miércoles de cada mes de 18 a 20 horas implementarán un conjunto de actividades en Casa Sofía (Fitz Roy 1327), donde brindarán un ciclo de charlas gratuito sobre temas ligados a violencia obstétrica, partos y cesáreas, entre otras cosas, contando con la experiencia de mujeres invitadas.

El ciclo abre sus puertas a todxs y no se necesita inscripción previa. Quien inicia con las charlas es Ana Fagioli, médica generalista, feminista e integrante de la Red de Profesionales por el derecho a decidir. Para más información, pueden dirigirse al sitio web de la agrupación o encontrarla en redes sociales como @lascasildas.


Muchas veces, por la naturalización o el trauma, las personas gestantes no denuncian la violencia que sufren (o no saben que pueden hacerlo). Existen instituciones, como la Defensoría del Pueblo de la Nación, que se encargan de registrar y acompañar durante estas acusaciones. Si fuiste víctima de violencia obstétrica o querés más información sobre el tema, el gobierno argentino tiene abierta una línea gratuita (0800-122-5878) para asesorarte.

La Defensoría del Pueblo también permite radicar denuncias de lunes a viernes de 10 a 17 horas a través de los teléfonos 0810-333-3762 y 4819-1581, o enviando un email a partorespetado@defensor.gov.ar. Asimismo, la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para la Elaboración de Sanciones de Violencia de Género (CONSAVIG) se encuentra a disposición de quienes quieran asentar reclamos al 0800-122-5878 o a la dirección de correo electrónico consavig@jus.gov.ar.

Además, hay grupos que ofrecen acompañamiento a las personas gestantes durante todo el proceso, como el programa de Las Casildas sobre consultorios de puericultura y crianza con perspectiva de género (grupos@lascasildas.com.ar), y algunas agrupaciones con las que se puede establecer contacto a través del grupo de Facebook Parto Respetado/Humanizado Buenos Aires.


¿Querés leer más sobre el tema?


Fuentes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s