El periodismo en la calle: 56 trabajadorxs despedidxs en Clarín

En año de elecciones presidenciales, siguen los despidos de periodistas y comunicadores. Medios emblemáticos que cierran, editoriales que despiden a todo su personal y ahora se suman los despidos en el diario Clarín; diario que percibe una pauta millonaria por parte del Estado pero que, sin embargo, dejó sin aviso previo a 56 empleadxs en la calle. 

Ocurrió el día 17 de abril. Hasta el momento, son 56 lxs trabajadorxs despedidxs en  AGEA, editora de los diarios Clarín y Olé, responsable de publicaciones como Ñ, Viva, ELLE y de servicios como Clarín 365 y ArgenProp. Todos pertenecientes al poderoso grupo.

Al llegar e intentar ingresar a sus lugares de trabajo, las personas se encontraron con todo vallado y la presencia de la policía federal, encargada de decir quiénes podían ingresar y quiénes habían sido despedidxs. Un final triste e injusto para muchxs de lxs que allí trabajaban, quienes habían recibido un correo electrónico durante la madrugada en el que se les decía que iban a prescindir de sus servicios. Sin causales ni justificaciones, dejaron en la calle tanto a periodistas de 23 años como a gente que tenía una antigüedad de 30 o 40 años de trabajo. 

Cabe destacar que Clarín es el diario más beneficiado por el gobierno de Mauricio Macri: recibe 1400 millones de pesos en pauta estatal. ¿Qué significa esto para la transparencia de la información y la construcción de lo que es noticiable y lo que no en una realidad que nos golpea a –casi– todxs por igual en el día a día? Solo unxs pocxs beneficiadxs tienen el alcance económico suficiente para que una crisis como la que estamos atravesando no les afecte y, precisamente, no son (somos) lxs trabajadorxs.

Tanto adentro como afuera, el clima era hostil, tristísimo. «Es un velorio», decían. Lxs que estaban adentro, en la redacción, no trabajaban. Estaban en asamblea permanente. Periodistas, amigxs, familiares, reporterxs gráficxs, todxs presentes para acompañar. Es tan nefasto lo que está ocurriendo que es sólo eso lo que podemos hacer. Acompañar e ir tendiendo manos para saber que no estamos tan solxs en la oscuridad de los días.

Entre lxs tantxs afectadxs, hubo nombres que resonaron más: el caso de Fernando Otero, quien trabajaba hacía 20 años en Olé y perdió a su hijo, a su madre y a su tía en un accidente de autos; el fotográfo Rubén Diglio, quién llevaba más de veinte años trabajando para Clarín y con tan solo dos años más se jubilaba.

«No nos merecíamos ser tratados como perros», declaró Rubén ante la prensa.

Rubén no había recibido el correo, se enteró de su despido al llegar al lugar; echaron también a un periodista que había sido padre el día anterior y a una periodista con una beba de ocho meses. La injusticia de los poderosos no hizo excepciones.

A los despidos se suman los llamados «retiros voluntarios» que el medio venía proponiendo desde hace ya tiempo. Así, muchxs trabajadorxs firmaron su retiro en un clima que los empujaba a tomar esa decisión. En tiempo de crisis, los medios siempre hicieron este tipo de maniobras. En los años 2000 y 2001 obraron de forma casi idéntica y despidieron a más de cien empleadxs.

47dfca3b23d804042bee21d2a9bdb76f_MAIN
Imagen: Tiempo Argentino

Construcciones ante la crisis

El periodismo (y todos los oficios que atañen a la comunicación en general) son profesiones históricamente precarizadas, con horas de trabajo en la calle, de noche, con horarios inciertos, corridas, condiciones adversas y más.

Las cosas parecen no cambiar dentro de los grandes conglomerados mediáticos. Según un relevamiento de SiPreBA, desde 2015 hasta hoy alrededor de 3500 trabajadores de prensa se quedaron sin trabajo solo en la ciudad de Buenos Aires.

El tiempo de lucha es este. Está en nosotrxs, comunicadorxs, pararnos ante tanta adversidad y ver qué y cómo hacemos para laburar, para salir adelante. Está en lxs que de una forma u otra leen y hacen circular las noticias, qué tipos de medios consumen, a quiénes creen y cómo traducen tamañas injusticias a la hora de elegir un medio de información que, en algunos casos (sabemos) será una empresa que vele por su propios intereses económicos y políticos.

Por eso, la ley de medios fue, y es, tan urgente e importante. El gobierno que no la respeta ni la promueve, ¿será un gobierno que tenga información para ocultar?


Fuentes:

Un comentario en “El periodismo en la calle: 56 trabajadorxs despedidxs en Clarín

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s