La manipulación de las tetas

Si están al descubierto, provocan dos cosas: excitación o rechazo. Son objeto de susurros al oído, miradas sesgadas y también insultos lascivos. Las tetas de las mujeres son revolucionarias y, tanto lo serán, que todavía siguen tapadas… En ciertas situaciones.

Desde tiempos inmemorables, los pechos femeninos estuvieron (y están, hasta hoy) supeditados a la decisión de un otro. Les enseñaron a estar ocultos pero, a la vez, a tener el deber de sugerir deseo de libertad a quien los mirara. 

Las preguntas que siempre quedaron implícitas y que las mujeres, a lo largo de la historia, se encargaron de hacer resurgir son ¿por qué molesta que las mujeres estén con las tetas al aire libre?¿En qué momento se instauró ese contrato social que delimita la libertad individual de las mujeres?

Si retrocedemos en la historia hasta el Imperio Romano, los pechos sujetos con bandas implicaban civilización. Posteriormente, en la Edad Media, se confeccionaban prendas similares al actual corpiño que asignaban dotes de clase alta y nobleza a las mujeres, mientras que las que llevaban los pechos al descubierto eran plebeyas, campesinas y vasallas. 

Estas son las primeras limitaciones datadas a las tetas. Una división clasista y cultural provocada solo por una parte del cuerpo femenino cubierta de un poder simbólico en torno a lo prohibido, a lo malo, a lo salvaje, a lo bárbaro y fuera de la norma pero, también, dentro de ella.

La teta no es dual sino que forma parte de una triada de significados patriarcales y heteronormativos que se interrelacionan: está asociada a lo maternal, por ser la principal base de alimento de los bebés; también es erótica, por estar vinculada al plano del placer y la satisfacción sexual del hombre; y es sinónimo de liberación en la mujer. 

Al sistema patriarcal y capitalista, encargado de gestar las normas de producción en las que la mujer es necesaria dentro de la casa (y si está callada, mejor), las tetas femeninas le generan controversias. Por un lado, porque en las protestas sociales dejan de estar oprimidas para rebelarse y cuestionar lo impuesto, lo normativo. Pero, por otro lado, son usadas y sexualizadas como un factor de producción de dinero y consumo masivo en el mercado.

La manipulación simbólica de las tetas ha determinado cuándo, dónde y cómo se tienen que mostrar o no. Se les permite aparecer en revistas, películas, series, carteles, publicidades y videos pero está totalmente penado por la sociedad si se muestran amamantando, en una protesta o en las redes sociales porque provocan. ¿Qué? Nadie puede decirlo de manera certera. 

En tanto, el movimiento #FreeTheNipple nació de Lina Esco, actriz y cineasta estadounidense, quien, después de un hecho que le ocurrió a la madre de su amiga, echada de la iglesia por estar amamantando a su hijo, decidió realizar un documental para visibilizar y denunciar la desigualdad del cuerpo de la mujer. 

El documental trascendió la pantalla para convertirse en un movimiento al que se sumaron actrices y cantantes como Rihanna, para mostrar la diferencia de criterios que tienen las industrias comerciales a la hora de mostrar el cuerpo femenino.

A pesar de que todavía las tetas de las mujeres siguen estando en manos de otro (la industria comercial, la moda, la pornografía, el espectáculo), encontraron una estría por la que colarse y así reivindicar que son ellas mismas las dueñas del cuerpo. Esta actitud disruptiva implica abandonar el lugar histórico, político y social otorgado para dar paso a una transformación que las ubique como sujetas libres.


Fuente imagen:

Freethenipplebrighton

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s