A Ramona la mató la desidia estatal

El 3 de mayo, Ramona denunciaba que en la Villa 31 habían pasado 9 días sin agua, mientras las campañas de prevención de coronavirus recomendaban el lavado de manos como uno de los cuidados básicos para «combatir el virus». Dos semanas después, el 17 de mayo, Ramona murió por COVID-19. No, corregimos. A Ramona la mató el abandono del Estado, a Ramona la mató la extrema desigualdad, a Ramona la mató la violencia estructural. Pero su voz es imposible de callar. ¿Quién era Ramona Medina y cuáles eran sus reclamos y los de su barrio?

Ramona era una referente barrial y comunicadora social de la Garganta Poderosa. Ramona era una persona comprometida, lo fue hasta el último minuto. Ramona dirigía el área de salud en la Casa de las Mujeres y las Disidencias del barrio. Ramona tenía 42 años de edad. Ramona era esposa y madre. Ramona hacía trámites para personas con discapacidad.

Ramona cocinaba y vendía pan casero para cubrir los medicamentos y la dieta específica de su hija Guadalupe. Ramona era diabética insulino-dependiente. Ramona esperaba desde hacía cuatro años que se cumpliera la promesa de relocalización. Ramona era población de riesgo y pasó 12 días sin agua. Ramona era imprescindible. Ramona exigió hasta el cansancio y las lágrimas una respuesta del Estado.

Vamos a repetir su nombre hasta que quede grabado en la retina de todas y todos. Vamos a repetir su nombre porque el nudo que tenemos en la garganta ante la injusta partida de Ramona, cuya muerte se podía prevenir, no nos permite escribir de otra manera. Que cada argentino y cada argentina sepa quién era Ramona y qué fue lo que pasó. Que cada argentino y cada argentina conozca los reclamos y las luchas de Ramona. Que cada argentino y cada argentina sepa que las crisis y el coronavirus no afectan a todes por igual.

Ramona y su familia estaban en riesgo y ella lo sabía. Por eso, lo denunció mediante el escrito «No se puede vivir así» el 29 de abril de 2020. Si bien relató su situación particular, su historia refleja la de muchas otras familias. La familia de Ramona fue vulnerada por la desigualdad extrema, por el hacinamiento en el que le tocó nacer y vivir, por la falta de agua y por la ausencia de respuestas por parte de los gobiernos para atender a los efectos y las causas de esa desigualdad. Por la inacción del gobierno de la Ciudad de garantizar el derecho de acceso al agua ante los reclamos reiterados del Barrio 31.

«En mi familia esto golpea mucho más fuerte porque somos seis personas, cuatro en población de riesgo: mi marido Alexis, mis hijas Guadalupe y Maia y mis sobrinos Damián y Soledad.

Vivimos hacinados y eso complica los cuidados que tomamos con Guada, que desde los cinco meses fue diagnosticada con Síndrome de West y Síndrome de Aicardi, además sufre convulsiones refractarias y tiene 34 puntos por una operación de escoliosis que empeoran con la humedad».

Ramona Medina, 29 de abril de 2020.

Desidia y abandono

«Si hubieran individualizado y registrado a los grupos de riesgo cuando lo empezamos a pedir en informes que escribimos en el mes de marzo, y que están publicados en todos los diarios, tal vez hoy Ramona estaría acá», aseguró Nacho Levy, referente de la Garganta Poderosa, en una entrevista con A24. Desde que aparecieron los primeros casos de Coronavirus en el AMBA, las asambleas de los barrios populares denuncian y exigen respuestas por su situación de riesgo: la mayoría de las familias viven hacinadas y comparten baño entre dos, tres, cuatro o más familias.

El 20 de abril se confirmó el primer caso de Coronavirus en la Villa 31. Un mes después, ya hay casi 2.600 casos en los barrios populares de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, de los cuales 1.665 corresponden al Barrio 31. El 30 de abril, la asamblea La Garganta Poderosa le pidió al Gobierno de la Ciudad una reunión por la situación en las villas: hacinamiento y falta de agua. Pero la reunión llegó junto al aumento exponencial de casos y tras el recibimiento de las asambleas en dos ocasiones por el presidente de la Nación, Alberto Fernández.

De acuerdo a la publicación de La Poderosa: «Las compañeras de Ramona exigieron la renuncia del Secretario de Integración Urbana y Social de la Villa 31, Diego Fernández, por haber desviado los 170 millones de dólares que bajó el Banco Mundial para la integración urbana del barrio». Según las declaraciones de Levy en la primera declaración pública de la organización tras la muerte de Ramona, el informe anual del Banco Mundial correspondiente a 2019 indica que esas obras hídricas para 46 mil personas avanzaron un 0% en los últimos 3 años.

Desigualdad extrema y violencia estructural

Ramona murió en un país con extrema desigualdad, donde el 10% de las familias más ricas posee el 31,9% de la riqueza total del país mientras que el 10% más pobre apenas accede al 1,6% de la riqueza. Ramona murió en un país donde, según el Indec, el 53% de los menores de 14 años son pobres: 1 de cada 2 niños y niñas vive en la pobreza.

Ramona murió en un barrio donde más de 40 mil personas viven hacinadas y donde muchas familias pasaron hasta 12 días sin acceso al agua potable. El barrio de Ramona está ubicado en la ciudad más rica del país, ciudad que cuenta con 150 mil viviendas ociosas.

Las más afectadas: las mujeres de los barrios populares

Como afirmamos en ediciones anteriores, no es casual que los primeros casos en los barrios populares hayan sido mujeres, ya que son las mujeres quienes llevan adelante los hogares y las tareas de cuidado pero también quienes organizan los comedores, quienes salen a buscar alimentos y quienes se exponen en las filas del cajero. En esta línea, Lilian Andrade, compañera de militancia de Ramona, denunció en entrevista con Página 12 cómo las mujeres se ven más expuestas ante el COVID-19.

«Ramona se tuvo que exponer ella primero y después tuvo que exponer su cuerpo porque al final siempre terminamos siendo nosotras, las mujeres, quienes no solamente sostenemos las ollas populares, los comedores y un montón de otras cosas más, sino también quienes terminamos poniendo el cuerpo y exponiendo nuestra salud para poder garantizar derechos básicos que no son garantizados y fue por todo eso también que ahora Ramona se vio expuesta al contagio».


Imagen y testimonios: La Garganta Poderosa

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