¿Estafa o negocio?

«¿Querés ser tu propio jefe? ¡Ganá dinero desde tu casa! ¡Emprendé tu negocio!» Con estas frases motivadoras comienza todo. Manejar los tiempos propios, no tener que obedecer órdenes de nadie y organizar el trabajo como se plazca es una idea cautivadora pero ¿qué sucede cuando el trabajo independiente está asociado a una compañía internacional? ¿Es realmente independiente o es una estrategia empresarial?  

Muchas influencers comenzaron a promocionar en sus cuentas el «Lumi Spa», un exfoliante para el cutis que promete resultados milagrosos. Hasta acá, nada nuevo. Lo que llamó la atención fue que, a diferencia de los demás canjes que suelen tener las famosas con las marcas, esta vez la empresa distribuidora del aparato, Nu skin, no era mencionada en las publicaciones. 

Muchas personas reconocieron de dónde venía el producto en cuestión y comenzaron a comentar en las redes sociales sus experiencias con esa marca y otras como Amway o Herbalife, que utilizan el modelo de negocio conocido como «Network Marketing», el cual consiste en la venta de productos a través de distribuidores, pero no termina ahí.

Los testimonios eran variados pero todos coincidían en que para generar un ingreso considerable dentro de estas empresas, la ganancia no estaba en la venta de los productos sino en la incorporación de nuevos distribuidores para de esta manera lograr un ascenso jerárquico, lo que incrementa el porcentaje de comisiones o, como lo suelen llamar, «puntos». ¿Pero dónde queda el negocio independiente?

Agustina Barilari hace un año es parte del equipo de Nu Skin. Antes de lanzarse como emprendedora, mientras estudiaba bioquímica, trabajaba haciendo guardias de laboratorio de 28 a 32 horas consecutivas y no era bien remunerada. Cuando quedó embarazada, el trabajo se volvió insostenible y comenzó a buscar otro tipo de jornada que se adaptara a sus tiempos y su maternidad. Así llegó a Nu Skin.

«Me informé muchísimo antes de entrar a este negocio porque no lo conocía y todo sonaba ideal», cuenta Barilari y agrega: «Si uno se limita a venta de productos se podría decir que hay un techo de ganancias. Mis primeros 2 meses vendía únicamente y mis ingresos no eran altos. Cambió radicalmente cuando, además de mis ventas, ayudaba a emprender a otras personas».

De esta manera las personas que ingresan al mercado de las ventas lo hacen creyendo que son independientes, cuando en realidad están sujetas a un sistema de puntajes al que se accede siguiendo normas estrictas de la compañía, como lo es la condición de «liderar grupos» para generar ingresos, entre otras. Así las empresas se aseguran que haya gente trabajando para su marca sin pagar los costos sociales. ¡Qué trucazo! ¿No?

«Hay cosas que no están permitidas en la compañía, como pagar publicidad, ya sea por redes sociales. No está permitido publicar en mercado libre y se están cerrando muchísimas cuentas», asegura Barilari. «Si yo me entero de que otro afiliado de la compañía está haciendo algo así, nosotros denunciamos y Nu Skin le cierra la cuenta».

La estafa es el sistema 

«Yo llegué a Amway hace 3 años. Estaba en un momento de mi vida muy vulnerable, se había muerto mi papá hacía poco y yo no tenía trabajo», cuenta Florencia Calvi, quien publicó en Twitter su experiencia y en seguida se hizo viral: «Una conocida de la facultad me llama y me ofrece una oportunidad de trabajo. Me presentó Amway, yo nunca había escuchado de Amway, me dio el plan, parecía algo adaptado a mis tiempos».

Es curioso cómo tanto Amway como Nu Skin son empresas más conocidas por sus oportunidades laborales que por sus productos, pero esto no es una casualidad ya que para sumar puntos y generar ingresos mayores es necesario reclutar nuevos distribuidores: «Tenés que ir a reuniones semanales, leer libros, te van formando para darle planes (explicar el negocio) a la mayor cantidad de gente posible», cuenta Calvi.

«Esto me lo dijeron en el plan que me dieron a mí. Ellos entienden que hoy en día la publicidad no rinde tanto como que una amiga te recomiende algo. El eje no era la venta, acá para crecer uno tiene que hacer su red, eso es, sumar gente», explica Calvi.

Son varios los factores que hacen que este tipo de empresas sostengan sus negocios a través de los años, a pesar de las demandas judiciales, las prohibiciones y las medidas que puedan existir en algunos países para intentar frenarlas. La falta de empleo en los países «tercermundistas» es la principal causa que, sumada a la crisis sanitaria global, se agudiza aún más.

 

¿Qué tienen que ver las influencers en todo esto?

La feminización de la pobreza es uno de los principales factores dentro de la problemática del desempleo en la población femenina. Esto se traduce en complicaciones a la hora de conseguir trabajos bien remunerados, falta de igualdad salarial, mayor precarización laboral, no remuneración por el trabajo doméstico y ausencia de políticas destinadas a la maternidad y ámbito laboral

Es por eso que la población femenina es la «víctima perfecta» para este tipo de empresas multinivel. Qué mejor idea que fomentar y reproducir otro mandato femenino como lo es la belleza con productos que prometen alcanzarla y quién mejor para vender la idea de belleza hegemónica que las modelos, las actrices y las conductoras más sexys del país. 

«Muchísimas de las famosas o influencers que aparecen en los medios como las estafadas son las que están haciendo el negocio. Están en nuestra línea de equipo, me he reunido con ellas y están preparando todo obviamente para salir a desmentir todo esto. ¿Cómo puede ser una estafa cuando nadie está obligando a nadie a invertir?», se pregunta Barilari.

Al igual que como sucedió con el telar de la abundancia, la población más vulnerable es la más perjudicada. Lógicamente, el sistema piramidal tiene un fin, un colapso, y quienes no logran «armar un equipo» o incorporar gente al negocio desisten, pero no sin antes intentar sostener el «emprendimiento» con enorme esfuerzo, ya que el discurso de las empresas se basa en el valor meritocrático individual.

«El modelo de venta se presenta como salida laboral, cuando en realidad era un esquema piramidal o multinivel, donde no hay ingreso seguro pero sí se requiere que la vendedora/promotora realice una inversión inicial. Y además se premia si se consiguen más vendedores dispuestos a invertir», describe la imputación realizada por la Secretaría de Comercio Interior de la Nación.

No es la primera ni, probablemente, sea la última vez que los Estados y los pueblos tengan que lidiar con la falta de responsabilidad empresarial de las grandes compañías multinacionales, que buscan sacar provecho en las situaciones de crisis a través de un discurso motivador y meritócrata. 

Las y los consumidores pueden ingresar sus reclamos por incumplimientos mediante el correo electrónico consultas@consumidor.gob.ar, el Twitter @DNDConsumidor, o vía web en Iniciar un reclamo ante Defensa de los y las consumidores.


Fuentes:

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s