#Reseña Guapis: hipersexualización de las infancias, de la realidad a la pantalla

Luego de atravesar una polémica por la presentación que realizó Netflix, el pasado 9 de septiembre se estrenó Guapis (nombre traducido del inglés Cuties o su nombre original francés Mignonnes) y demostró que el argumento de la película dista mucho de lo que se ha denunciado originalmente.

Hace algunas semanas, las controversias se desataron en torno a la imagen que utilizó Netflix para lanzar la promoción de la película: una imagen donde se muestra a cuatro niñas con ropa ajustada (mientras que la imagen original de la película emitida inicialmente en Francia deja ver a las cuatro preadolescentes saltando con bolsas y prendas de ropa interior).

Esto llevó a que les usuaries denunciaran la hipersexualización de los cuerpos de las menores y apología de la pedofilia. Actualmente el sitio Change.org tiene recolectadas más de 300.000 firmas para el pedido de la cancelación de esta película. Desde la plataforma extendieron un pedido de disculpas por la inapropiada manera de comunicar el estreno pero la exigencia de cancelación persiste y la directora de la película, Maïmouna Doucouré, cerró su cuenta de Twitter luego de las críticas y agresiones recibidas. 

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La película narra la historia de Amy Diop (Fathia Youssouf), una niña de 11 años de edad que vive en un barrio humilde de Francia junto a su familia de ascendencia senegalesa. La historia comienza cuando se mudan de vecindario junto a su madre y dos hermanos menores, de quienes debe hacerse cargo durante gran parte del día cuando su madre trabaja.

Amy es una niña callada y curiosa, con dificultades para expresar lo que piensa al comienzo de esta historia. Su padre (quien no aparece en escena), aún está en Senegal y tomará una segunda esposa, motivo por el cual la madre de Amy está muy nerviosa y angustiada. 

Junto a su madre, Amy asiste a reuniones propias de la cultura musulmana donde les enseñan a las mujeres, principalmente a las menores, lo que deben hacer para satisfacer a los maridos, los cuidados en el hogar y las «buenas conductas». Los comportamientos inapropiados de las mujeres, por ejemplo, los asocian con el uso de poca indumentaria. 

En los 96 minutos de película, vemos a una Amy desafiante que crece en pos de su deseo: bailar con un grupo de niñas de su edad que participará en una competencia. Para lograrlo debe, en principio, lograr la aceptación de las niñas y aprender a bailar. Esto lo consigue copiando los pasos de los videos que mira en Internet, reproduciendo poses sensuales de mujeres con muches seguidores en redes sociales y cambiando su vestuario por ropa más ajustada y pequeña.  

Guapis recibió en enero de este año el premio a mejor dirección en la sección World Cinema Dramatic del Festival de Sundance y una mención especial en el Festival de Berlín. En ese momento, no se esperaba la ola de críticas que se desató en las últimas semanas. 

¿Cuál es la controversia en una película reconocida por la crítica internacional?  

La película aborda, desde un relato real y crudo, la reproducción de la feminidad hegemónica y la sexualización de los cuerpos en la infancia como un acto de repetición y una copia a un modelo impuesto. Doucouré logró plasmar la manera en que estos actos de repetición se dan entre la inocencia propia de la etapa que viven estas niñas, el desconocimiento y la exploración de su sexualidad. 

La forma en que las niñas pueden exponer sus cuerpos sin ser conscientes de esto llevó a la directora a crear esta historia luego de ver un grupo de baile infantil en una fiesta de barrio:

«Durante un año y medio, hablé con grupos de chicas en la calle, en las escuelas y en asociaciones. Las grabé cuando tuve el consentimiento de los padres, recopilé sus historias, sus relatos, para saber dónde se situaban ellas como niñas, como futuras mujeres, cómo se situaban en la sociedad con sus amigas, sus familias, el colegio o las redes sociales. Todas estas historias han contribuido a la escritura de Guapis». 

La temática es controversial por sí misma. El cuestionamiento a los modelos del cuerpo femenino que nos imponen es un tema que está en discusión hace mucho. Sin embargo, la película es parte de esta misma crítica.  

Otra de las aristas interesantes que aborda la película es el sentido de pertenencia entre pares logrado por la mirada de une otre, la superficialidad, la sexualidad del cuerpo y las consecuencias que eso mismo puede ocasionar: la exposición de sus cuerpos en redes sociales con el objetivo de lograr el reconocimiento de les compañeres y el mismo desprecio que esas mismas imágenes generan en la volatilidad del comportamiento social, los estándares y las condiciones de aceptación. 

El final de la película (¡tranqui, no es spoiler!) es extraordinario teniendo en cuenta el análisis mencionado anteriormente. Un zamba de emociones de la protagonista entre tanta copia de estereotipos y comportamientos desconocidos que encuentra su refugio en el juego. 

Guapis es una critica en sí misma a la hipersexualizacion de las infancias que se le criticaba. Lo que puede resultar incómodo es la forma de abordarlo y el detalle de las escenas al mostrar los cuerpos de las niñas y sus posturas. Resulta necesario de todas maneras preguntar por la integridad de las niñas que actúan. Esta película pateó el tablero de los estereotipos y puso en escena la peligrosidad que representa el hecho de asociar la sexualización de los cuerpos en la infancia con el éxito y la aceptación. 


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