La deuda del impresionismo con las mujeres – parte II

Artículo colaboración escrito por Paula Loreti


Como analizamos en la primera parte de esta nota, ser artista y ser mujer nunca fue fácil. Si por momentos parece un panorama difícil de imaginar en los tiempos que corren, haberse propuesto dedicarse a la creatividad hace casi dos siglos debió haber requerido de mucha valentía.

El impresionismo nos dejó obras icónicas y pintores que siguen exhibidos en los museos de arte más importantes del mundo. Pero siempre hablamos de ellos, de los que triunfaron, de los que consiguieron ocupar los lugares más prestigiosos del ámbito en el que se movían (si lo lograron vivos o muertos, esa es otra discusión). ¿Y qué pasó con ellas?

A continuación, te contamos la historia de cuatro pintoras impresionistas que también influyeron en la escena artística de su época.


Berthe Morisot (1841-1895)

Esta artista francesa incursionó en las artes cuando comenzó a estudiar de forma privada en el taller del pintor José Guichard, quien la llevaba a copiar las obras maestras del Louvre. A los 19 años ya había realizado copias de cuadros de Veronés, Boticelli y Mantegna en el Louvre y pintó alrededor de 400 cuadros en su corta vida.

A los 20 años conoció a Corot, un artista de la Escuela de Barbizon, que la impulsó a pintar en contacto con la naturaleza: «El paraguas verde».

En 1868 conoció a Édouard Manet. Morisot se sintió inmediatamente fascinada por los cuadros del pintor, por lo que accedió a posar para él en una decena de pinturas y se convirtieron en grandes amigos.

En 1874 se casó con Eugéne Manet, hermano del pintor impresionista. Ese mismo año, participó en la primera exposición impresionista y a partir de entonces estuvo presente en todas las ediciones posteriores, con excepción de la de 1879 por estar embarazada. Algo para destacar de esta artista es que al descubrirla, los críticos le dedicaron nada más que elogios, alabando su paleta cromática y su uso de la luz.

En su pintura predominan el color blanco y las pinceladas largas. Esto se puede observar en obras como «El Espejo de Psique». Junto con su marido financió la última edición de las exposiciones impresionistas en 1886 y participó activamente en la selección de los artistas.

Cabe mencionar que sus amistades con la élite le favorecieron, ya que no tuvo que dejar la pintura como profesión por el hecho de casarse, algo que le sucedió a sus contemporáneas y que era muy común en la época.

En una carta que Morisot le envió a su hermana Edma, que también había sido pintora hasta que se casó, le transmitió este pensamiento: «Los hombres se inclinan a pensar que ellos llenan toda la vida de una mujer pero, en cuanto a mí, pienso que no importa cuanto sienta una mujer por su marido, no es fácil romper con una vida de trabajo».

Con esta actitud, podemos hacernos una idea del fuerte compromiso y pasión que tenía hacia la pintura. Morisot fue realmente una mujer vanguardista y adelantada a su época, llena de coraje y perseverancia.

Eva Gonzalès (1849-1883)

La artista parisina de origen español fue alentada por sus padres desde muy pequeña en su interés por la pintura. Nunca participó de una exposición impresionista, pero sí en los Salones oficiales. Al igual que Morisot, también visitaba a menudo el Louvre para reproducir pinturas de los maestros antiguos.

En sus pinturas se pueden observar pinceladas amplias y enérgicas, eliminando los tonos transitorios y el detalle. Al igual que Morisot, Gonzalès fue alumna de Manet, cuya influencia se hace visible en sus obras de colores pasteles, escenas directas y delicadas, protagonizadas por las flores, los paisajes y las escenas de interior.

Hasta 1972 podemos ver resabios de Manet, ya que a partir de entonces su estilo se volvió más personal, mezclando obras al pastel con tonos claros. Gonzalès compartió con el grupo de los impresionistas el interés por la representación de la vida moderna.

Entre sus obras más conocidas podemos mencionar «Un palco en los Italianos» de 1874 y «La modista» de 1883. Finalmente, fue censurada en los Salones oficiales por su estilo cercano al de Manet, dado que él era un pintor rechazado en dichos salones.

Marie Bracquemond (1840-1916)

El verdadero nombre de esta pintora francesa fue Marie Anne Caroline Quivorone y es importante mencionarlo porque su carrera artística se vio truncada por su condición de casada. Su marido, Félix Bracquemond, era un pintor y grabador de prestigio e impulsor de los grabados japoneses que estaban de moda en la París de la época.

Siendo joven se le presentó la oportunidad de conocer al pintor neoclásico Jean-Auguste-Dominique Ingres, a través de amigos de la familia. Al reconocer su talento, Ingres la invitó a ser su aprendiz en su estudio.

Sin embargo, Bracquemond lo abandonó al darse cuenta de que el artista solo la creía capaz de pintar flores, frutas y naturaleza muerta. Estos temas no coincidían con sus intereses o ambiciones, por lo que escogió producir retratos de mujeres a gran escala y paisajes pintados al aire libre.

En sus obras, la artista se centra principalmente en escenas domésticas con un estilo espontáneo. Expuso por primera vez en el Salón de París de 1859, donde obtuvo un merecido reconocimiento, que la llevó a participar en otras tres exposiciones de los impresionistas, hasta que su marido Félix Bracquemond desalentó su carrera artística y ella terminó por abandonarla.

Algunas de sus obras más importantes fueron «En la terraza de Sévres» y «Mujer con un paraguas».

Mary Cassatt (1844-1926)

De origen estadounidense, Cassat se sintió fascinada por el dibujo y la pintura desde su infancia, pero tuvo que luchar toda su vida contra el escepticismo de sus padres y los prejuicios sociales de aquellos que no aceptaban que una mujer eligiese una carrera artística.

La artista estudió en la Academia de Bellas Artes de Filadelfia, aunque no terminó la carrera por su rechazo al academicismo y las limitaciones que tenía por ser mujer, como no poder trabajar con modelos desnudos.

A los 19 años se fue a París, atraída por su gran pasión por la pintura. Su carácter independiente fue una constante en su vida: viajó a Italia, Holanda, Bélgica y España para conocer la pintura de grandes artistas del pasado como Correggio, Velázquez, Goya y Murillo. Siempre vivió sola y nunca se casó ni tuvo hijos; su mayor compromiso fue con su trabajo de pintora y con la organización de diversas ediciones de los Salones impresionistas junto a sus colegas.

Un día mientras paseaba por el Boulevard de Haussmann vio una pintura de pasteles de Edgar Degas y describió ese hallazgo en uno de sus diarios: «Solía pegar mi nariz contra aquel escaparate. Esto cambió mi vida. A partir de entonces, vi el arte como yo quería verlo».

Tras exponer durante un tiempo en el Salón de París, este la rechazó porque su obra empezó a tratar temas de actualidad. En ese momento fue que Degas se convirtió en su mentor y la invitó a exponer sus obras junto a la de los impresionistas.

Influenciada también por Degas, Cassatt descubrió su interés por el teatro y la ópera, donde realizó trabajos como «Mujer con collar de perlas en un palco». En las obras de este temática capta a la perfección el ambiente y las emociones, una mezcla de expectación y entusiasmo, encuentro y relación, todas las sensaciones que se podían disfrutar en una noche de teatro.

La maternidad es un tema que aparece mucho en su pintura: «Desayuno en la cama» es una representación muy enternecedora, que inspira ese irremplazable amor maternal. En sus obras siempre trata de destacar la figura femenina, como reivindicándola.

Para cerrar esta nota nos gustaría compartirles una frase que la artista Berthe Morisot plasmó en uno de sus cuadernos íntimos y que creemos representa la lucha de las mujeres pintoras:

«No creo que exista un hombre que haya tratado a una mujer como su igual y es todo lo que pedí; sin embargo, estoy segura que valgo tanto como ellos».


¿Te gustó la nota?

Invitame un café en cafecito.app

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s