Enola Holmes: ¿el feminismo del siglo XIX?

Artículo escrito en colaboración por Martina Musso y Daiana Díaz


El pasado 23 de septiembre, Netflix presentó su principal producción del mes: Enola Holmes. Esta película, adaptación de la versión literaria creada por Nancy Springer, nos traslada a la Inglaterra de finales del siglo XIX con una trama simple pero ligera y entretenida. 

Bajo la dirección de Harry Bradbeer, el nuevo producto de Netflix orientado a un público más bien juvenil logra captar interés desde el comienzo con el elenco de actrices y actores estelares, entre quienes se destacan Millie Bobby Brown en el personaje principal de esta historia, Helena Bonham Carter como la madre de Enola y Henry Cavill y Sam Claflin, como los hermanos Sherlock y Mycroft respectivamente. 

Enola es la hermana menor de los Holmes, aunque con Sherlock y Mycroft haya pasado muy pocos días de su vida. La ficción se centra en la historia de esta adolescente quien, en su cumpleaños número 16, se encuentra con que su madre, Eudoria, se ha ido. Su minoría de edad implica, entonces, quedar bajo la tutoría del más estricto de los hermanos, Mycroft, quien ve una oportunidad perfecta para «educar como señorita» a la joven.

Pero Enola no tolerará esa estructura: sin perder un minuto más, decide huir en búsqueda de Eudoria. Ella conoce bien a su madre, quien no sería capaz de abandonarla sin antes dejar pistas que solamente ellas pudieran descifrar.

Allí comienza el viaje de Enola. Un camino lleno de aventura, tensión, cuestionamientos, desafíos e investigación del que constantemente nos hace parte. 

LA CRIANZA CON PERSPECTIVA DE GÉNERO 

La crianza de Enola estuvo a cargo de su madre casi por completo. Su padre falleció cuando ella era muy pequeña y sus hermanos mayores dejaron la casa siendo también muy jóvenes. Eudoria se concentró en darle ella misma una educación muy rigurosa orientada a la defensa personal y el plano intelectual y científico. La enseñanza de Enola tuvo una perspectiva de género, concepto que aún no circulaba en la era victoriana. 

A lo largo de las dos horas de esta trama, nos encontramos con frases de la madre de Enola que le permiten, en cada situación que atraviesa la protagonista, defenderse tanto física como intelectualmente con una determinación y protección de su libertad poco características de una adolescente de finales del siglo XIX pero que logra empatizar con les espectadores.   

Eudoria era una madre muy compañera con Enola pero había un aspecto de su vida que le ocultaba y que transcurría en su habitación personal: su lucha junto a otras mujeres por el reconocimiento de sus derechos. En la Inglaterra de la época victoriana, una mujer con conciencia sobre sus derechos y la búsqueda de igualdad, como lo era Eudoria, significaba una mujer «peligrosa», concepto emanado a lo largo de la película por los personajes de Sherlock y Mycroft.   

Por tal motivo, Eudoria no tuvo más remedio que mantener su sociedad oculta. Un silencio que prontamente planeaba romper pues, en sus propias palabras, «uno debe hacer ruido si quiere ser escuchado». Hacerlo traía consigo la necesidad de dejar a Enola con el fin de protegerla porque la lucha por los derechos de las mujeres aún significaba un gran riesgo. Eudoria no concebía que «ese mundo fuese su futuro».

LAS MUJERES EN LA INGLATERRA DEL SIGLO XIX 

En Gran Bretaña, el movimiento feminista fue precursor y se volvió masivo rápidamente. El proceso de industrialización llevó a las mujeres a las fábricas. En 1833, por ejemplo, en las hilanderías de Lancashire trabajaban 65.000 mujeres. Esto permitió que ampliaran sus ámbitos más allá del hogar porque no solo estaban en las fábricas sino que comenzaron a organizarse las reuniones de grupos de mujeres. 

Así, las estructuras familiares se modificaron y el feminismo se orientó hacia la reivindicación de la educación, el trabajo y el derecho al voto, logrado en 1918. En 1848 lograron el acceso a la enseñanza universitaria y las primeras formaciones como enfermeras, médicas y educadoras. Según los datos del Censo de Inglaterra en 1851, el 42% de las mujeres de entre 20 y 40 años eran solteras y trabajaban para mantenerse.  

Segun el argumento de la película, la madre de Enola era parte de este movimiento feminista que en el siglo XIX conquistó muchos derechos que en gran parte del mundo llegarían recién en el siglo siguiente. 

FEMINISMO Y FICCIÓN 

El filme puede insertarse dentro de una categoría feminista del cine de la nueva era si pensamos en los roles que narran las mujeres (y cómo se plantan ante el poder masculino impuesto socialmente). El empoderamiento femenino que se plantea representar en las ficciones contemporáneas ilustra tanto mujeres que, desde su individualidad, luchan ante esquemas patriarcales históricos como aquellas otras independientes  que «hacen uso» de sus libertades. 

Enola es consciente de las desigualdades de género que la sociedad inglesa estructura para silenciar a la mujer; órdenes que no piensa acatar para, así, dejar de propagar los desniveles y falta de derechos. Enola es ese personaje feminista, la heroína sin capa que lucha por sus convicciones y no renuncia ante el beso de ningún príncipe.

Sin embargo, una ficción de contenido feminista no necesariamente debe tener mujeres empoderadas como protagonistas o ejes centrales de la historia. En cambio, debería representar igualdad de acceso a los derechos, ningún tipo de reproducción de violencia o dominación de género en la vida social, igual reconocimiento de capacidades y habilidades para todes.

En una ficción feminista, una mujer no debería vestirse como hombre para ser respetada. En una ficción (y en una realidad) feminista, una mujer finalmente se despoja de toda etiqueta machista que la subordina y queda libre ante un mundo, ahora sí, justo. En una producción feminista tampoco es necesario cambiar los datos de la historia sino, por el contrario, mostrar las diferentes realidades.  

La empática Enola Holmes logra llevarnos a esa realidad del siglo XIX donde, si bien luego de más de un siglo vemos la conquista de derechos, la lucha permanente de las mujeres debía ser silenciosa. El contenido es feminista y ante todo educativo para las generaciones mas jóvenes. 

«Mi vida es mía».

«El futuro depende de nosotros».


Fuentes: 

  • Auffret Severine (2019) «Historia del feminismo: de la antigüedad a nuestros días». Buenos Aires, Argentina. Editorial El Ateneo. 

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