#Reseña Feminismo y arte latinoamericano

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Con una escritura de tipo ensayo académico pero totalmente llevadero, Andrea Giunta abre el dilema de la posición de las mujeres en el arte a través de una perspectiva feminista que reflexiona sobre nuevas (y, también, algo viejas) preguntas: ¿la falta de representación de mujeres en el arte es un tema del pasado?

El libro

A través de siete capítulos y dos extras, el objetivo de Feminismo y arte latinoamericano está en desentramar los problemas en torno a la comprensión del cuerpo femenino como un espacio de disidencia frente a lo normalizado. De esta manera, se nos presenta un abordaje que hace confluir historia, testimonios, estadísticas y —por supuesto— piezas artísticas para dejar a la luz las desigualdades y los argumentos que sostienen al machismo en el campo del arte. 

Giunta hace hincapié en los años 60-80, cuando ocurre la segunda ola del feminismo, para preguntarse por las obras de arte y la presencia del feminismo artístico en escena. Para la autora, el mundo del arte funciona como una pantalla de la sociedad, en donde las violencias se replican bajo el formato de la exclusión, la desautorización y la invisibilización. En síntesis, bajo la violencia simbólica que elimina las voces disidentes. 

La clave del libro se desarrolla en el análisis crítico para desnaturalizar la idea de que la falta de representación de las mujeres en el arte es un problema del pasado. Aún hoy, el mundo del arte continua siendo predominantemente blanco, europeo/norteamericano, heterosexual y de género masculino, a pesar del activismo feminista, queer y antirracista.

A través de estadísticas, vemos que las mujeres siguen ganando menos y que los puestos jerárquicos siguen siendo mayoritariamente ocupados por hombres. La teoría del techo de cristal continúa teniendo vigencia de la misma manera que las mujeres artistas tienen que mostrar un valor excepcional frente a sus pares hombres que, aún siendo mediocres, destacan con facilidad. 

Giunta es muy clara para explicar su análisis y sus consecuentes conclusiones, por lo que si bien el libro se acerca más a un ensayo académico, la escritura es llevadera y los temas son atractivos hasta para aquelles que no estamos insertes en el mundo del arte. Se toma su tiempo para aclarar conceptos y establecer contextos a cada tópico que aborda y, algo muy destacable, incluye un glosario al final con toda la terminología feminista actual: desde la definición de brecha de genero hasta las especificaciones sobre feminismo artístico, pasando por términos de jerga anglosajona como mansplaining y purplewashing

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Las estadísticas presentadas dan una un respaldo muy interesante a los argumentos de la autora. Nos muestran todos estos reclamos teóricos y las desigualdades del mundo del arte, con distribuciones de premios y espacios en galerías o colecciones desiguales y hasta a veces ausentes. La comprensión de datos se logra fácilmente y quien lee no se ve perdide en una cataratas de números.

«Si no podemos ayudar a otros a ver los problemas estructurales, no podemos empezar a arreglarlos» afirma, en relación a la existente patriarcalización del arte, como un sistema donde los gustos y la estética están normalizados por aquellos identificados como varones blancos dominantes. 

Las preguntas, asimismo, están a la orden del día. Giunta reflexiona sobre las implicaciones de ser una artista mujer y la necesidad de que se constituyan como sujetos hablantes, que expresen con fuerza y calidad el estado de las cosas. El feminismo, el activismo y la política son pilares fundamentales para insertar la equidad de genero en las agendas del arte.

Giunta logra desarrollar un texto académico pero al mismo tiempo pedagógico y entretenido de leer, con datos curiosos y una basta exposición de artistas mujeres latinoamericanas, que abarcan pintura, escultura y cine (como Clemencia Lucena o Narcisa Hirsh) así como una introducción a la historia del arte femenino a lo largo del continente.

La autora

Andrea Giunta es doctora en Filosofía y Letras, investigadora principal del Conicet y profesora titular de Arte Latinoamericano y Arte Internacional en la carrera de Artes, en la facultad de Filosofía y Letras en la Universidad de Buenos Aires. Sus trabajos incluyen obras como Vanguardia, internacionalismo y política (Siglo XXI, 2008), Escribir las imágenes (Siglo XXI, 2011) y El Guernica de Picasso (Biblos, 2009), donde también es editora. Tiene en su haber tres Premios Konex y becas a universidades de renombre internacional.

La editorial

Siglo XXI es un proyecto editorial que busca difundir el pensamiento critico y la circulación de ideas del campo de las Ciencias Sociales, Humanidades y la divulgación científica. Sus obras abordan autores clásicos, como Foucault, Barthes, Rosa Luxemburgo y Marx, autoras y autores con trayectorias consolidadas y también «a quienes están dando forma a su primer libro y expresan tonos, estilos y temas de una nueva generación».


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