El consumo de cannabis y la necesidad de desromantizar el embarazo

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Durante las últimas semanas, la periodista y abogada Julia Mengolini manifestó haber consumido cannabis durante su embarazo para poder paliar grandes dolores y malestares que no cesaban con las terapias tradicionales. A raíz de estos dichos, los medios de comunicación y las redes sociales no tardaron en responder, estallaron les haters y opinólogues sin fundamento y, por supuesto, también la mafia de la maternidad.

¿El consumo de marihuana daña al feto? ¿Hace mal? ¿En qué sentido lo daña? ¿De verdad sabemos que lo daña o eso es lo que creemos o nos dijeron? Desde Escritura Feminista, nos propusimos ahondar en este tema desde una perspectiva científica y moral para poder dilucidar cuáles son los posibles beneficios o riesgos que puede tener el consumo de cannabis durante el período de embarazo y lactancia. Para esto, realizamos una revisión de las últimas publicaciones científicas que tratan la cuestión, analizando minuciosamente cómo y cuántas son estas investigaciones, en qué poblaciones se realizaron y cuáles fueron los resultados encontrados.

Para poder abrir nuestra mente y comprender este tema de la manera más empática posible debemos, como primera medida, desromantizar el embarazo, el parto, la lactancia y todas las cuestiones que giran en torno a este estado. Ni a todas las personas gestantes nos gusta estar embarazadas, ni a todes nos hace sentir plenes y felices, ni a todes nos agrada la mutación de nuestros cuerpos y vidas para poder albergar, alimentar y hacer existir a alguien más. Antes que embarazades somos personas: ni envases ni receptáculos vacíos que deben ser llenados de opiniones y mandatos. De modo que, por poner el cuerpo, la mente y el corazón durante ese período -y los que siguen-, nos toca elegir qué es lo mejor para nosotres y para la persona que está creciendo dentro nuestro.

En cuanto al cannabis y sus derivados, poco se sabe de sus usos y efectos beneficiosos o adversos durante el embarazo y quien asegure saber mucho sobre esta cuestión simplemente está mintiendo. Si bien ya se sabe que la potencialidad de la planta es enorme y que, durante los últimos años, el tabú sobre esta ha ido menguando, podemos decir que aun hoy en día se investiga poco, se sabe menos y se prohíbe mucho. 

¿Qué dice la ciencia al respecto?

La incertidumbre que se genera alrededor de las investigaciones se debe más que nada a las diferencias en la planificación y la puesta a punto de los estudios, a las poblaciones estudiadas, los contextos en los cuales se encuentran las personas involucradas, el conflicto de intereses detrás de la industria farmacéutica, la escasa responsabilidad de los gobiernos, la capacitación insuficiente en cuestiones de políticas públicas vinculadas a drogas y la interpretación descontextualizada de los resultados obtenidos.

Además, la cuota de prohibición y censura que gira entorno a este principio activo contribuye a la dificultad de análisis. Es por esto que, a la hora de evaluar la seguridad y la toxicidad del cannabis, se deben comprender a fondo los factores involucrados y evitar caer en el reduccionismo del tema. Pero ¿qué dice la ciencia sobre el consumo de cannabis durante el embarazo? A continuación, detallamos algunas investigaciones relevantes que nos ayudarán a analizar con perspectiva científica:

  1. Según un estudio realizado en el año 2014 en Nueva Zelanda, no se ha registrado ningún caso de muerte por sobredosis por el consumo de cannabis. Pese a esto, es importante analizar los posibles daños a la salud cuando la cantidad y la frecuencia del consumo aumentan. En este sentido, la mayoría de los daños que se han observado ocurrieron en individuos que consumieron grandes cantidades de cannabis durante todos o casi todos los días de embarazo.
  2. Según una investigación realizada en Reino Unido en 2015, cuando se consume cannabis en paralelo con el tabaco, este se vincula a la adicción a la nicotina. En este punto es importante resaltar que muchas de las investigaciones que se realizaron en personas gestantes que consumieron cannabis durante su embarazo mientras tenían otro tipo de adicciones (por ejemplo, a la nicotina).
  3. Según otra investigación realizada en Canadá en el año 2020, se observó una asociación entre el consumo de cannabis durante el embarazo y la incidencia del espectro autista en la descendencia. Se detectó una incidencia de cuatro niñes autistas por cada 1000 al año entre les que estuvieron expuestes al cannabis en comparación con dos niñes cada 1000 al año entre les que no estuvieron expuestes. En cuanto a este punto, es necesario resaltar que los trastornos del espectro autista no tienen una única causa conocida y que, considerando la complejidad del trastorno y el hecho de que los síntomas y los niveles varían, probablemente existan muchas causas. Algunas de estas pueden ser genéticas o influidas por el medio ambiente.
  4. En un informe realizado en Francia en el año 2014, se observó que las mujeres más jóvenes son las que más frecuentemente consumieron cannabis durante el embarazo. Además, se encontró una asociación entre consumo de cannabis y mujeres que viven solas con bajo nivel de educación e ingresos y que, a su vez, consumen otro tipo de sustancias (por lo general, alcohol y tabaco). En estos casos se observó que estas asociaciones se vinculan con partos prematuros.

Menos prohibicionismo, más empatía

Aunque las publicaciones científicas sobre el consumo de cannabis durante el embarazo han ido en aumento, aún existen sesgos metodológicos que imposibilitan sacar conjeturas determinantes para tomar una postura al respecto. Las limitaciones en los ensayos suelen ser enormes. Como primera observación, todas estas investigaciones son realizadas en países «centrales», por lo que en nuestra región podría o no ocurrir lo mismo pero no tenemos cómo saberlo. Además, los grupos de estudio suelen ser pequeños y enfocados en mujeres cis, circunscriptos a determinado nivel socioeconómico y realizados en personas que también presentan otro tipo de consumos (como tabaco y alcohol). 

Sabiendo esto es difícil y limitado identificar a ciencia cierta los efectos del cannabis en el feto cuando se consume durante el embarazo. En muchas oportunidades, el prohibicionismo que gira en torno a esta cuestión, el miedo a las consecuencias legales, la vergüenza y la culpa hacen que estas personas no revelen sus consumos.

Es por esta razón que la libertad y la empatía para con quienes deciden tratar sus embarazos de esta manera, así como también la desromantización de un estado tan único, personal e inopinable como es el embarazo, sumados a una política de drogas autóctona y regional que genere información certera y de calidad basada en evidencia científica, podrán dilucidar los efectos a largo plazo del cannabis.  


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