#Entrevista Potencia Tortillera: archivo del activismo lésbico

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Este año se cumple una década desde que se conformó Potencia Tortillera, archivo documental digitalizado del activismo lésbico en Argentina. Desde su creación, en 2011, fueron variando sus integrantes, siempre desde distintos lugares del país e involucrando a distintas generaciones. Hoy lo integran gabi herczeg y fabi tron, de Neuquén y Santa Fe. En conversación con ellas, Escritura Feminista te invita a conocer un poco más su trabajo.


Escritura Feminista: Después de diez años de activismo, ¿qué reflexión hacen en relación a la potencia del archivo como espacio?

gabi herczeg: Después de todos estos años sigue siendo un espacio super potente en términos de poner a disposición cincuenta años de historia. Una historia que ha sido invisibilizada o narrada desde lugares que tienen que ver con la patologización, la criminalización o, en años más recientes, desde un relato más ligado a las políticas de la «diversidad», más asimilacionistas. Nos parece importante poder construir una genealogía.

También tiene que ver con algunas formas de los nuevos activismos donde todo parece empezar cuando yo llego. Y no es así. Llegar y que haya un espacio habitable tiene que ver con las otras que fueron haciendo camino. Quien empieza a pensarse tiene en el archivo un espacio donde se puede encontrar y encontrarse con otras.

fabi tron: Es un lugar de resistencia a la invisibilidad, a la que somos sometidas permanentemente. Porque no es casual que este año haya habido tanta insistencia en las acciones del 7M con la consigna: «Las lesbianas existimos y resistimos». Siempre nuestras causas fueron dejadas para después.

El archivo le permite a cada persona que entra hacer su propio recorrido y ver que hay cosas que ya fueron ensayadas por otras. Eso permite mejorarlas, criticarlas, rearmarlas, apropiarte de la creatividad de las otras. Eso es poderoso y marca una línea de continuidad en relación a esto de la genealogía.

E.F.: En algunas publicaciones mencionan que intentan correrse del centralismo porteño…

f.t.: En el momento en que se armó el archivo, toda la agenda del activismo estaba marcada por Buenos Aires. En ese momento había otros -pocos- grupos de lesbianas autónomas, al margen del movimiento LGTTB. Fueron años en que el eje estuvo hegemonizado por la cuestión de las leyes. Veníamos de la sanción de la ley de matrimonio igualitario y la ley de identidad de género disputándose. La intención entonces, al construir el archivo, fue mostrar toda esa riqueza dentro del activismo lésbico -sobre todo de zonas periféricas- que era poco conocida, a la que era más difícil acceder.

E.F.: ¿Cómo es la búsqueda de material para lograr esa mirada federal?

f.t.: Hay algunas organizaciones que conocemos, entonces sabemos dónde ir a buscar. Nuestra intención también es que las organizaciones o las activistas nos manden material aunque, en general, eso no sucede; entonces hacemos el relevamiento lo más completo y extenso posible. Seguramente siempre habrá cuestiones que quedan sin poder relevar.

E.F.: ¿Cuentan con archivo de diferentes provincias?

f.t.: Sí, nosotras tenemos una organización interna de quién releva qué y ese relevamiento se va haciendo por provincias. En el blog están etiquetadas cada una de las actividades según la provincia en la que se realizaron, entonces se puede hacer ese recorrido también siguiendo esa variable.

g.h.: Respecto a decir «activismo lésbico en Argentina» -al nombrar o definir el archivo-, es un límite que no tiene que ver con un sentimiento de patriotismo, sino con lo que es materialmente abarcable.

f.t.: Hasta hace un par de años había provincias que no tenían ningún registro porque no conocíamos activistas o porque las organizaciones que había eran solamente de gays. Y este es un archivo lesbiano entendiendo las múltiples formas de ser lesbiana que existen.

E.F.: ¿Cuáles son aquellos lugares donde es más difícil acceder a la historia de los activismos? ¿O dónde no se conocen registros?

f.t.: Hay lugares, sobre todo del NOA o de la Patagonia, en los que si no conocés una activista que esté ahí es muy difícil llegar. Todavía nos quedan muchísimas cosas por relevar de décadas pasadas, sobre todo anteriores a este siglo XXI. Y vos te vas dando cuenta de que hay tortas que la vienen militando desde hace bocha de años y que nadie las conoce.

Es una dificultad que probablemente sigamos teniendo. Si bien las redes permiten mayor accesibilidad, hay lugares que son super conservadores, lesbofóbicos y sigue siendo mucho más difícil activar o visibilizarse.

E.F.: ¿Desde qué espacios de producción surge el material que conforma la memoria lésbica en su archivo?

f.t.: A nosotras nos interesa rescatar una historia anterior a la década del ’10 y que se remonta a los ’70 con el grupo Safo, hasta donde conocemos.

También quisimos hacer un archivo en sentido amplio, registrando no solo acciones de organizaciones sino de partidos políticos que tuvieran ramas de disidencia o LGTTB+, donde hubiera lesbianas activando. O de sindicatos, de otros tipos de organizaciones sociales. En principio era acotada la idea de activismo que teníamos, luego fuimos ampliando los sentidos, incorporando artivistas. Incluso nuestra propia concepción de activismo fue cambiando.

g.h.: Me parece que plantearlo ya desde la definición «archivo digitalizado del activismo lésbico» tiene ese sesgo. Después, qué entendemos como activismo puede haber ido mutando y ampliándose a lo largo de los años. Pero me parece que en principio la idea era recuperar las experiencias de activismo.

E.F.: El Archivo de la Memoria Trans, por ejemplo, define su acervo como una memoria familiar…

f.t.: La construcción de la identidad trans o travesti es visible per se. Esto es algo que las lesbianas no tenemos. Tenemos que decir que somos tortas. A mí me parece maravilloso cuando veo estas fotos del Archivo de la Memoria Trans donde hay grupos, pero nosotras ni siquiera tenemos eso porque el closet ha sido un lugar tan fuerte que encontrar fotos de tortas juntas, sobre todo de décadas pasadas, es difícil. Justamente, no te sacabas la foto por miedo a qué iba a pasar con eso, quién la podía usar para qué. Entonces ahí hay una diferencia grande en el sentido de cómo podes armar un archivo u otro.

Consideramos el archivo no solo como un repertorio de acciones, volantes o documentos, sino también como un archivo de sentimientos. De ahí que empezamos a hacer posteos en memoria de compañeras que ya no están y así transitar ese duelo colectivamente. Son compañeras a las que hemos conocido y querido, entonces podemos reencontrarnos con nuestras muertas y también celebrarnos y celebrar las luchas. Ahí también hay algo muy potente, que nos empodera, en el sentido de politizar los afectos.

E.F.: Al existir el archivo en un espacio virtual, ¿qué reflexión pueden hacer sobre los discursos de odio que se instalan en este medio? ¿Se ven afectadas como activistas?

f.t.: Al principio del archivo, en posteos del blog tuvimos algunos comentarios de tipo discriminatorios, ofensivos, violentos, que nosotras en su momento decidimos dejar. Fue una larga discusión sobre si los borrábamos o no y decidimos dejarlos como muestra de la violencia lesbofóbica que existe. En este momento, eso no está pasando en relación al propio archivo.

E.F.: ¿Se puede decir que las nuevas generaciones traen nuevos espacios de producción de activismo?

g.h.: Es muy difícil generalizar o universalizar, como si la experiencia fuese la misma en diferentes contextos. Porque acá no solo las experiencias están atravesadas por lo generacional, sino que también hay lugares súper hostiles, conservadores. Están atravesadas por la clase, la racialización, hay un montón de cuestiones que se van cruzando. Entonces, en algunos lugares hay condiciones de posibilidad que hacen que estas nuevas expresiones o producciones aparezcan y en otras pareciera que estamos viendo un poco «más de lo mismo», pero ese «más de lo mismo» puede ser revolucionario. En un pueblo pequeño, en un lugar con fuerte impronta religiosa, conservador, donde se podrían generar las más variadas reacciones, incluso de gran violencia, el salir a jugar un picadito es ya ponerle el cuerpo y exponerse.

f.t.: Las nuevas generaciones están mucho más a full en relación a la apropiación de las TICs y eso también genera cambios en el activismo. Una expresión que me conmovió fue el flyer de un grupo de tortas muy jóvenes que armaron en Recreo (Santa Fe). Se iban a juntar en una plaza para el 7M y usaron la imagen de la plaza pero la intervinieron con la imagen de las tortas de la serie Sense8. Usaron una imagen de las tortas de la serie en una marcha del orgullo, donde una está en tetas. Entonces es eso: yo no puedo mostrarme, pero te muestro una torta acá.

g.h.: Todo lo que ponga a disposición otras existencias posibles está bueno.

f.t.: Sí, como una forma de visibilidad. Aunque ahora también es políticamente correcto en todas las series de televisión meter una torta, un gay, una trava, y tiene que ver con ampliar el mercado. Porque si te ves reflejada te vas a enganchar más. Entonces, sería para pensar: ¿hasta dónde se trata de una producción de activismo o es una estrategia para ampliar el mercado?

E.F.: ¿Cómo buscan abarcar las diferentes vivencias y existencias lesbianas?

f.t.: Todas las personas que hemos sido parte de este equipo de Potencia Tortillera en estos diez años hemos sido parte de otras organizaciones de activismo lésbico. Tenemos todas mucha trayectoria, tenemos marcadas posiciones dentro del activismo lésbico. Por eso a la hora de registrar en el archivo creo que intentamos ser lo más abarcativas posible. Y, en ese punto, ponemos lo que hacemos nosotras como archivo, lo que hacen nuestras amigas, las que son afines políticamente, las que no lo son tanto e, incluso, aquellas con las que hemos tenido enemistad. En ese punto tratamos de sortear esa barrera. 

g.h: Pero es difícil, justamente, porque hay diferencias que hacen más restringido el acceso a cierta información, porque nuestros circuitos de relaciones son otros.

E.F.: ¿Cómo es la representación de la sexualidad lésbica en el archivo (material que recupere prácticas/expresiones sexuales/eróticas)?

f.t.: Nosotras en los últimos años hemos tenido un fuerte interés en poder ir reflejando muchas de las acciones posporno, como una forma de representación de la sexualidad. Y eso lo vamos haciendo en la medida en que vamos encontrando el material. Luego, también hay producciones teóricas en relación a eso, performances, un poco de todo. De esa forma intentamos ser lo más abarcativas posibles.

g.h.: De todos modos, también es interesante repensar esa definición de «sexualidad lésbica» o «erotismo». En todo caso, toda forma de activismo lésbico puede entenderse como una práctica erótica, que involucra fuertemente la sexualidad. En ese sentido, la invitación es a recorrer el blog, a explorarlo y ver de qué manera aparecen esas expresiones.


Imagen de portada: Potencia Tortillera – Intervención callejera de Malas Como Las Arañas.


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