#Reseña Mandinga de amor

No hay comentarios

Mandinga de amor es la primera novela de la escritora argentina Luciana De Mello. Las relaciones intrafamiliares, la dimensión de lo público y lo privado y la demarcación de límites a través de las fronteras están presentes durante toda la novela. Una protagonista atravesada por el machismo y la dictadura que busca respuestas a lo largo de un viaje que inicia en el primer capítulo de esta historia.

Narrada en primera persona, esta es la historia de una mujer que, mientras emprende un viaje hacia la triple frontera de Argentina, Paraguay y Brasil, nos relata su infancia. Hija de un ex agente del servicio de inteligencia en plena dictadura uruguaya, debió exiliarse en Buenos Aires junto a su familia. Además de conocer el maltrato y machismo en su máxima expresión, y luego de sufrir diferentes tipos de violencias, su padre las abandona y solo le quedan su madre y su tío Emilio.

Una llamada telefónica marca el comienzo del viaje y la narradora sale al encuentro de su tío Emilio, que está prófugo en algún lugar de la frontera. A pesar de la oscura relación que les une, Emilio fue para ella el único hogar posible cuando su infancia se desmoronaba dentro de una casa ocupada. El reencuentro con su tío significará un viaje de regreso al punto de partida de la historia familiar. Con la ayuda de un cambista y una mae umbanda, ella deberá desentrañar el verdadero motivo de su búsqueda.

De Mello relata la complejidad de los vínculos amorosos a partir de la relación intrigante entre una madre y una hija. En relación a esto, a lo largo de toda la historia queda en evidencia lo que se calla, lo que se oculta y el rol de la mujer en el lugar de objeto y no de persona. Además, en esta historia se construye la identidad del presente a través de la narración del pasado, lo que permite indagar los límites de las relaciones humanas, dónde empieza y termina el amor, la crueldad, el abuso.

«”Aquello” era una de las palabras favoritas de mi madre. “Aquello” variaba de significado pero siempre se lo emparentaba con un dolor que no podía nombrar, sin importar el peso de cada cosa. Aquello fue una palabra impune en la boca de mi madre, que con el tiempo y la distancia pude comenzar a traducir. Esa sintaxis suya para negar y cubrir».

– Mandinga de amor (2016).

Por otra parte, en varios de los capítulos se pueden encontrar pasajes y palabras en portugués, o sería más apropiado denominarlo portuñol. Estos fragmentos hablan de los cruces que transita la protagonista, tanto entre las fronteras como con otros personajes. La autora conoce estas palabras porque su madre tiene familiares en Brasil y algo de ese lenguaje la transporta a su propia infancia. Por ello, podría decirse que es una novela que habla de la autora, en cuanto a no ser o no sentirse de ninguna parte.

Mandinga de amor recrea los mandatos de masculinidad y cómo afectan estos a la vida familiar. La historia atraviesa a tres generaciones de mujeres. La autora narra desde el doblez, la incertidumbre y juega todo el tiempo con los límites. Toda la novela está narrada entre olores, paisajes y viajes. La protagonista, de la cual no se menciona su nombre en todo el libro, busca constantemente un amor, un lugar y se busca a sí misma.

«Después me miré de perfil, otra vez de frente, y me puse seria. Me voy, me dije a todas las que yo era. Pero no pude bajarme enseguida, me quedé mirando lo que se reflejaba en ese espejo y que no podía reconocer. Fue la primera vez que percibí mi cuerpo como un envase de otra cosa. Era otra la nena que movía la boca y me sonreía. Así que esta soy yo, pensé, y nadie me puede ver».

– Mandinga de amor (2016)

Acerca de la autora

Luciana De Mello es una escritora argentina nacida en Buenos Aires; también es guionista y crítica literaria. Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires, realizó el taller de Guillermo Saccomanno y cofundó y dicta el taller de ficción en el CUD-UBA (Centro Universitario de la cárcel de Devoto). Ha colaborado en la revista La mujer de mi vida y en el Diario Tiempo Argentino. Además, desde 2007 escribe para el suplemento Radar y Radar Libros de Página 12.

Mandinga de amor es su primera novela y forma parte de la edición 8M de Página 12. La autora no cree que exista una novela feminista porque no encasilla a las mujeres en un estante, ni cree que solo pueden escribir para otras mujeres, pero sí reconoce que toca temas de agenda feminista como son aborto, machismo, abuso, mandatos de belleza, entre otros.

En relación a esto asegura que «no se puede escribir literatura feminista pero si se puede leer en clave feminista». En el último tiempo ha estudiado a autoras de origen afrodescendiente en Latinoamérica y recomienda leer a la poeta y cronista brasileña María Carolina de Jesús.


¿Te gustó la nota?

Invitame un café en cafecito.app

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s